Hoy de nuevo desayunamos en el hotel y nos vamos a dar vuelta por Oslo, nos acercamos a la ópera, que es un edificio impresionante, moderno y de reciente construcción .
seguimos paseando hasta llegar a la zona del Kvadraturen, donde está el castillo de Arkeshus, hay algunos museos interesantes, como el museo de la resistencia. Es una zona bonita para echar un ratito y asomarse desde arriba a ver la panorámica que ofrece el lugar.
La idea siguiente era seguir hasta el Bygdov..para ello cogimos el transbordador 91, que vale 50 nok la ida y vuelta. Tarda unos 15 minutos en llegar, y tiene las dos paradas, la próxima al museo folclórico, y la de los museos navales.
Paramos en esta segunda y entramos al museo del Farm. No nos piden tikect a la entrada, y pasamos como si tal cosa, solo al final , cuando salimos lo apreciamos. Os encantó este museo, es una maravilla, muy didáctico, superinteresante, y merece muchísimo la pena. Yo no me lo perdería.
Los demás creo que menos. El museo vikingo pudimos apreciarlo, es más pequeño, y antes de pasar el control de las entradas, ya se podía apreciar el barco. Era suficiente.
Seguimos luego paseando hasta el museo folclórico, y también a este entramos, aunque a mi me gustó mucho más el otro. No tiene nada que ver, son cosas diferentes, ya que este último es un museo al aire libre y para almorzar y relajarse un poquito allí esta bien. Nosotros fuimos ciertamente tarde, una hora aproximada antes de cerrar, pero dio tiempo a verlo prácticamente todo. Costó el equivalente a unos 12 o 13 euros.
Volvimos a la ciudad, paseamos, compramos en algún super, y se echó la tarde. Al día siguiente debíamos partir a España, pero antes teníamos que ver aun algunas cosas.