El miercoles 28 de febrero llegué al Aeropuerto del Prat, lo hice con el tiempo justo de tomar un café en la misma terminal con una conocida que ha viajado por medio mundo. Tras facturar el equipaje directamente a Bangkok y de recibir unos consejillos de última hora, embarco en un Airbus de Lufthansa y con puntualidad alemana despegamos hacia Frankfurt.
Tras dos horitas de ameno vuelo, llego con tiempo de visitar el WC con calma y tomar algo antes de embarcar.
Entrar en el Jumbo de la Thai es ya casi como te tele-transportasen hacia allí, el colorido del tapizado, los uniformes de las azafatas y personal de abordo, el saludo de bienvenida, la atención al pasaje, todo con una exquisitez sublime.
El vuelo pasa rápido, al poco de despegar te ofrecen un aperitivo y te dan el menú de las comidas. Puedes elegir un menú occidental y otro tailandés, ya os imagináis lo que pedí. Luego la siesta, que finalizo mientras sobrevolábamos la India, al poco el desayuno y enseguida anunciaron que pronto aterrizaríamos en Bangkok a la hora prevista, 6.30 hora local. Tras pasar el control de inmigración conseguí mis primeros Baths a cambio oficial en el mismo Aeropuerto.

En el vuelo coincidí con una parejilla de BCN que tras un dia en Bangkok se iban a Koh Tao a sacarse el PADI, una excusa como otra cualquiera para pegarse tres semanas de febrero en las islas. Los tres nos subimos en un taxi destino a la megapolis llamada Bangkok. El trayecto duró unos 45 minutos y costó 400 Bath. Hay buses que te llevan desde ahí a cualquier parte de la cuidad. Estan el el piso 0 y los taxis en el mismo nivel que las llegadas.
Mi primera opción para pasar la noche fue Rambuttri, junto a Khao San Road, todo lleno, es el año nuevo chino y esta toda la zona hasta la bandera. Después de varias intentonas encuentro un zulo por 160 Bath en la misma Khao San, el Siam Oriental Inn.

Una vez sales de esa zona, Bangkok es una pasada, color, gente por todas partes, trafico infernal, ruido, olores y mucho calor…. un caos. Todo muy diferente a lo que tengo por normal, en ese momento decido que al dia siguiente me escapo de esa jungla para dedicarle un par de días mas en mi etapa final, el Palacio Real puede esperar. Esa tarde-noche la paso callejeando, comiendo sin complejos de los miles de puestos callejeros de comida que se encuentran en todas las calles. Pad Thai, noodles, arroces, mazorcas de maíz, sopas y pinchos de cualquier cosa... y batidos de fruta. Los precios de los platos oscila desde los 10 Baths a los 30. Los batidos no bajan de 30 y las cervezas de 50. (son de 650Cl.)

En la misma calle Rambuttri, en medio del mercadillo nocturno y en una esquinica está un sitio llamado Massage Garden, es un patio enorme, con unas “jaimas” en medio de los arboles y todo ambientado como en la jungla, fuentes, flores, velas, etc.. el trato es obviamente exquisito y la calidad de los masajes bastante buena. Si no recuerdo mal fueron 250 Bath por un masaje Thai de 90 minutos.
Esa noche la paso charlando con unos australianos fans del Barça y unas locales, viendo pasar la gente y escuchando música en vivo en varios garitos. Demasiadas Shingas y Chang’s después, consigo encontrar el hotel gracias a mi “guía”. xD
Y al dia siguiente…. Pa Laos..!