Al llegar a esta ciudad abandono el grupo con el cual he viajado las últimas 48 horas, unos tenia reserva en una guesthouse, otros en otra, otros querían ir a una que la Lonely Planet pone muy bien… y yo quería ir a una que no saliera en la Lonely, así que tiro en dirección contraria a todo el mundo y me zambullo en lo que resulto que sería el mercado nocturno y el centro del meollo.

Para comenzar la ciudad está muy bien conservada, todas las casitas en buen estado y pintaditas de blanco las que no son de madera. Muchos de los edificios o son claramente de estilo colonial francés o están influenciados por él. Pese al bullicio del mercado y al tráfico la cuidad respira un “noseque” a tranquilidad que me gusta. Tras un par de Beerlao en las calles más céntricas me decido por buscar alojamiento, ya son casi las 8 y es de noche… Primero lo intento en esa misma zona, nada, todo lo que me interesaba por su ubicación esta “Full”. Encuentro una habitación en una guesthouse que no estaba nada mal, y a la que vuelvo con la mochila me han subido el precio, la cantidad era totalmente asumible, pero uno es muy cabezota y ha trabajado unos cuantos años en este noble arte de sablear a los turistas en la costa, así que mochila en la chepa me voy a que me tomen el pelo en otro lado. Lo hace una abuela muy risueña en otra guesthouse llamada Van Champa. Me deja su última habitación de 6 plazas por casi el precio de una individual, y me promete que al día siguiente tendrá una habitación normal disponible a precio normal. Como aquello tenía buena pinta decido que ya está bien de patear con la mochila, asi que me pego una duchita, me tomo otra Beerlao con una parejilla alemana que había llegado un rato antes y nos vamos a zambullirnos en las calles.

Nada mas salir nos encontramos con el Mekong, infinidad de terrazas iluminadas con luces de colores cual verbena. En ellas se podía comer cualquier tipo de plato típico a precios ridículos para los bolsillos occidentales. Nosotros nos decidimos por una parrilladita de pescado, hacía tiempo que no me pegaba un atracón de pescado como esa noche.
La cuenta subió a casi 125.000 kip…!!! Cena para 3 personas a base de parrillada de pescado, dos raciones de Stiky rice y 9 Beerlao por unos doce Euros, y teniendo en cuenta que cada cerveza costaba 10.000… Echad cuentas.
Con la tontería eran menos de las 23h. y yo no tenía sueño, así que me fui de nuevo al centro a ver que había por ahí. Lo que vi me encanto, infinidad de puestos de artesanía, callejones repletos de gente sentada al fresco tal y como hacemos aquí las noches de verano, terrazas con un público mixto, un par locales de jazz y galerías de arte abiertas a esas horas. Esta cuidad comenzaba a calarme y apenas llevaba tres horas en ella.
El resto de la noche y la mañana siguiente lo podéis leer en Chiken Chiken.

Los siguientes días en Louan Prabang los dedique como no a callejear, me dejaba llevar por mi cámara, fotografiaba a la gente sin enfocar directamente, pese a los fallos de encuadre obtuve unas fotos totalmente espontaneas de situaciones cotidianas. Hay infinidad de templos, para aburrir, y la ciudad está rodeada casi en su totalidad por dos ríos, es como un Istmo, por lo que abundan las terrazas en sus riberas. Las vistas son magnificas e invitan a relajarte, y a tomar otra Beelao… (Y van…..)
Como dato a destacar, en el centro hay una colina llamada Phousi (Monte Santo), la vista desde ella es particularmente hermosa, cosa que agradeces después del palizón de escaleras que hay que subir. En su cima hay un templo que por la noche se divisa desde toda la cuidad gracias a su iluminación, es algo realmente digno de ver.

Tambien son de visita merecida muchos de los templos, palacios y museos de la cuidad, esta fue declarada World Heritage Site (Lugar Patrimonio de la Humanidad) por la UNESCO en 1995. Entre otros recomiendo visitar Wat Xieng Thong S.XVI, es un precioso templo que hay al final de la calle principal, casi donde se junta el Khan con el Mekong (los dos ríos), Wat Mai Suwannaphumaham (Wat Mai significa “Templo Nuevo”), Wat That Luang S.III, Wat Aham S.XIX, entre los muchos templos. Y también el Royal Palace Museum o National Museum, en la calle principal.
En cuanto a los alrededores del lugar, recomiendo la catarata de Kwang Si, es la de las famosas fotos que se hace todo el mundo en unos laguitos de agua azul. Lo cierto es que es una turistada, pero tuve la suerte de no coincidir con mucha gente y aquello estaba casi vacio. Recomiendo alquilar una moto, en la vuelta puedes detenerte en algunas aldeas y sentarte a tomar una Beerlao con los lugareños, creerme, pese a que ni ellos hablan castellano ni yo laosiano la comunicación es más fácil de lo que aparenta. Son gente muy abierta y comunicativa, y tal y como pude observar más adelante, no es necesario comprar nada para que una sonrisa ilumine su rostro. Y son unos cachondos.

El ultimo día lo dedique a ir al mercado con la "Mamma", era la abuela de la guesthouse, cabeza de familia y la que llevaba las riendas del negocio familiar, alli compramos mil clases de hierbas para dar de comer a un rebaño entero y casi medio cerdo, luego lo cocinó durante el resto de la mañana y pude disfrutar de un rico plato típico con su familia.
Llevaba casi una semana en Luang Prabang y no me apetecia nada irme de treeking al norte, asi que decidi que era el momento de comenzar mi ruta hacia el sur, allí estaba Angkor, en la lejana Camboya y de camino aun muchas cosas que ver. ( Y muchas Beerlao )