Después de mi excursión a la selva, pasar un día con Booloon y descansar, después de una ducha y ya de noche me doy una vuelta por la ciudad. Como ya es hora de volver a comer algo, empiezo a callejear en busca de algún lugar curioso y lo encuentro. Está concurrido, mayormente por tailandeses. La cocina a la vista, en realidad todo y como me gusta lo que veo me siento en una de las mesas.

ya me gustaría a mi saber como se llama el lugar, pero... lo único que puedo leer es que hay un delicioso helado de coco de la casa.
De momento me pido una sopa, aunque con este calor no me parezca lo mas adecuado pero veo que casi todo el mundo come eso, así que yo también. Está riquísima, no me arrepiento. De postre me pido el helado que es mas que un manjar. Barato también.
y vuelvo al Walk In después de un breve paseo. No creo que al otro día vaya a la granja de tigres pues la oferta de "tigres grandes" "tigres baby" y el saber que posiblemente les dan somníferos para que estén tranquilos para los turistas, me echa atrás. Aunque me encantan los felinos no quiero apoyar la voracidad turística a costa de los mismos. Mañana decidiré que hacer.