La mañana transcurrió con normalidad. El shuttle salió puntual desde el hotel y nos dejó rápidamente en la T4 de Barajas. Después de desayunar en esta terminal y de algunas compritas para el viaje, cogimos el metro que nos dejaría en la terminal satélite desde donde salen todos los vuelos a Estados Unidos. Con la nueva normativa que obliga a llevar los aparatos electrónicos con carga suficiente, el tema del control ha cambiado desde la última vez. Ya no se puede pasar a esperar frente a tu puerta de embarque en cualquier momento, sino que abren el control un tiempo antes y si te “toca la lotería” pasas a una sala donde revisan tus aparatos. A ninguno nos tocó la revisión así que presentamos pasaporte y tarjeta de embarque y a esperar pacientemente hasta que llamaran a nuestro grupo para subir al avión.
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El vuelo salió con unos 10 minutos de retraso que recuperamos durante el vuelo. Al fin veíamos esas pantallas individuales de las que tanto habíamos oído hablar y que creíamos que eran seres mitológicos. Películas, series, juegos… que hicieron que desapareciera el hábito de dormir durante el vuelo que tenían algunos integrantes del grupo. Por suerte, el niño que va a nuestro lado se porta como un campeón y prácticamente no se mueve durante todo el vuelo.
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9 horas y 20 minutos después y cerca de la 1 de tarde hora local, aterrizamos en Chicago. Al llegar al control de inmigración vemos que también será diferente a anteriores ocasiones. Ahora los ciudadanos no americanos que hayan utilizado el ESTA en alguna otra ocasión pueden pasar por unas máquinas donde todo el proceso lo realizas tú mismo. Dudamos un instante puesto que nuestro ESTA es nuevo aunque sea nuestra tercera visita al país, pero tras preguntar a un empleado del aeropuerto y darnos el ok, nos enfrentamos cada uno a su maquinita. Yo soy la única que no recibe una “cruz” en su recibo de entrada por lo que el resto tiene que pasar por una segunda cola donde un agente valida la entrada.
Nuestras maletas nos esperan ya en la cinta, así que tras recogerlas y entregar el resguardo de la aduana, nos dirigimos hacia la zona de shuttle que nos llevará hasta la oficina de Alamo. Nosotros siempre encendemos el GPS en cuanto salimos de la aduana porque a veces tarda en coger señal, sobre todo si es pirateado. Este año no tardó nada, quizás porque es el primer año que somos “legales”.
El shuttle de la compañía de alquiler no tarda mucho en llegar y en apenas 5 minutos de trayecto estamos frente al mostrador de Alamo esperando por nuestro coche. Como siempre, tengo un ojo clínico para elegir al más rápido de los empleados (ironía modo “on”) y mientras nosotros seguimos esperando a que “Thermond” rellene con pelos y señales todo el contrato, entran y salen como 5 clientes que se van rápidamente con sus coches. Le habíamos echado el ojo a un Tahoe aparcado fuera pero intuimos que nuestro amigo Thermond nos va a dar un Yukon. Le preguntamos si es posible quedarnos con el Tahoe y ¡sure!… al menos la espera a valido la pena: Un Tahoe rojo enorme y precioso del 2014 con 1.024 millas en el cuentakilómetros. Nos ofrecieron un upgrade y un GPS que rechazamos y nos entregan nuestro contrato con unos gastos estimados de 785,35$ después de contratar el Roadside a razón de 4,99$ más tasas por día y el recargo de 500$ en concepto de one-way. Muy curioso que nos intentaran vender el GPS porque el coche ya lo traía de serie
Nuestras maletas nos esperan ya en la cinta, así que tras recogerlas y entregar el resguardo de la aduana, nos dirigimos hacia la zona de shuttle que nos llevará hasta la oficina de Alamo. Nosotros siempre encendemos el GPS en cuanto salimos de la aduana porque a veces tarda en coger señal, sobre todo si es pirateado. Este año no tardó nada, quizás porque es el primer año que somos “legales”.
El shuttle de la compañía de alquiler no tarda mucho en llegar y en apenas 5 minutos de trayecto estamos frente al mostrador de Alamo esperando por nuestro coche. Como siempre, tengo un ojo clínico para elegir al más rápido de los empleados (ironía modo “on”) y mientras nosotros seguimos esperando a que “Thermond” rellene con pelos y señales todo el contrato, entran y salen como 5 clientes que se van rápidamente con sus coches. Le habíamos echado el ojo a un Tahoe aparcado fuera pero intuimos que nuestro amigo Thermond nos va a dar un Yukon. Le preguntamos si es posible quedarnos con el Tahoe y ¡sure!… al menos la espera a valido la pena: Un Tahoe rojo enorme y precioso del 2014 con 1.024 millas en el cuentakilómetros. Nos ofrecieron un upgrade y un GPS que rechazamos y nos entregan nuestro contrato con unos gastos estimados de 785,35$ después de contratar el Roadside a razón de 4,99$ más tasas por día y el recargo de 500$ en concepto de one-way. Muy curioso que nos intentaran vender el GPS porque el coche ya lo traía de serie
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Contentos como unas castañuelas cerca de las 4 de la tarde (3 horas después de haber puesto pie en suelo americano), marcamos en el Ipad el que iba a ser nuestro primer hotel: el GranStay Residential Suites Hotel Madison. O eso creíamos…
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Las cerca de 2 horas de trayecto que marcaba el GPS se convirtieron en más de 3 debido a las obras. No hubo un estado por el que rodáramos en el que no hubiera obras así que hay que ser comedido y realista con las metas diarias que nos marcamos al diseñar el itinerario.
Después de 130 millas, el cambio de estado de Illinois a Wisconsin, pagar 2 peajes y saltarnos uno por despiste (1,50$, 3$ y 1,90$) llegamos a nuestro destino.
Después de 130 millas, el cambio de estado de Illinois a Wisconsin, pagar 2 peajes y saltarnos uno por despiste (1,50$, 3$ y 1,90$) llegamos a nuestro destino.
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Llegamos a la recepción del Grandstay con reserva en mano y la sonrisa de la recepcionista se torna en muecas y resoplidos a los 10 segundos de tener nuestra reserva en la mano. ¡Zas! la primera en la frente… lo “sienten mucho” pero han tenido problemas con su motor de reservas y la nuestra, hecha con más de 6 meses de antelación, está cancelada. Por supuesto el hotel está lleno y su única solución es ayudarnos a buscar otro sobre la marcha. Después de unas 8 llamadas a otros hoteles, también completos , consigue las 2 últimas habitaciones en el Microtel Inn & Suites by Wyndham Madison East (2139 E. Springs Drive, Madison, WI), a unos 5 minutos de allí.
Cuando ya estuvimos en el nuevo hotel el recepcionista nos informa de que las habitaciones solo tienen 1 cama queen cada una, supongo que a la recepcionista del Grandstay se le pasó decirnos este pequeño detalle y tenía prisa porque nos fuéramos de allí. Finalmente nos quedamos con unas habitaciones que nos iban a salir más caras que la que teníamos reservada, en las que ni siquiera cabíamos todos y que después de ver, podíamos afirmar que no valían su precio. Pensándolo ahora fríamente, podríamos haber barajado otras opciones pero supongo que el cansancio y el miedo por la poca disponibilidad, pudieron con nosotros. No sé si sería que ya solo les quedaban las peores habitaciones pero eran de esas en las que mejor duermes vestido. La pinta de la gente que había en recepción tampoco ayudaba mucho a tranquilizar nuestros ánimos. Que conste que no soy muy sibarita con los hoteles y únicamente pido que sea tranquilo y esté limpio. Me he alojado en otros Microtel en otras ocasiones y no estaban tan mal. En una habitación no se podía tirar de la cadena y el aspecto en general era de sucio. Barajamos incluso irnos a otro hotel aunque ya hubiéramos pagado este pero después de llamar a Best Western y confirmarnos que los 3 que había en la zona, estaban completos, asumimos que nos quedaríamos allí.
Cuando ya estuvimos en el nuevo hotel el recepcionista nos informa de que las habitaciones solo tienen 1 cama queen cada una, supongo que a la recepcionista del Grandstay se le pasó decirnos este pequeño detalle y tenía prisa porque nos fuéramos de allí. Finalmente nos quedamos con unas habitaciones que nos iban a salir más caras que la que teníamos reservada, en las que ni siquiera cabíamos todos y que después de ver, podíamos afirmar que no valían su precio. Pensándolo ahora fríamente, podríamos haber barajado otras opciones pero supongo que el cansancio y el miedo por la poca disponibilidad, pudieron con nosotros. No sé si sería que ya solo les quedaban las peores habitaciones pero eran de esas en las que mejor duermes vestido. La pinta de la gente que había en recepción tampoco ayudaba mucho a tranquilizar nuestros ánimos. Que conste que no soy muy sibarita con los hoteles y únicamente pido que sea tranquilo y esté limpio. Me he alojado en otros Microtel en otras ocasiones y no estaban tan mal. En una habitación no se podía tirar de la cadena y el aspecto en general era de sucio. Barajamos incluso irnos a otro hotel aunque ya hubiéramos pagado este pero después de llamar a Best Western y confirmarnos que los 3 que había en la zona, estaban completos, asumimos que nos quedaríamos allí.
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Llevaba anotado el East Towne Mall para cenar (89 East Towne Mall, Madison, WI), que ahora nos quedaba incluso más cerca. Decidí hacer caso a mi estómago que por los nervios había decidido que era mejor no comer, así que al final el resto optó por el Mcdonald’s.
Regresamos al hotel donde tuvimos que improvisar otra “cama” en el suelo hecha con las colchonetas del sillón de ambas habitaciones.
Al abrir las maletas nos encontramos con que los botes de champú, gel de ducha y protector solar se habían abierto, manchando sobre todo algunas prendas de ropa de mi madre que no creyó necesario el uso de un neceser. Después de lo del hotel esto ya nos provocó risa ¿Sería posible que hubiéramos agotado nuestra suerte con el Tahoe? Nos acostamos rezando para que la noche pasara cuanto antes y para que todo lo malo que podía pasarnos hubiera pasado hoy.
Gastos del día:
Peaje 1,50
Peaje 3,00
Peaje 1,90
Cena Mcdonalds 35,50
Starbucks 3,64
TOTAL: 45,54$
Regresamos al hotel donde tuvimos que improvisar otra “cama” en el suelo hecha con las colchonetas del sillón de ambas habitaciones.
Al abrir las maletas nos encontramos con que los botes de champú, gel de ducha y protector solar se habían abierto, manchando sobre todo algunas prendas de ropa de mi madre que no creyó necesario el uso de un neceser. Después de lo del hotel esto ya nos provocó risa ¿Sería posible que hubiéramos agotado nuestra suerte con el Tahoe? Nos acostamos rezando para que la noche pasara cuanto antes y para que todo lo malo que podía pasarnos hubiera pasado hoy.
Gastos del día:
Peaje 1,50
Peaje 3,00
Peaje 1,90
Cena Mcdonalds 35,50
Starbucks 3,64
TOTAL: 45,54$