No me enrollaré mucho en este día porque es lo más plomazo de todo el viaje!
Nuestro vuelo salía de Barcelona a las 11h con destino a Doha, 3 horas antes llegamos al aeropuerto y facturamos el equipaje directo hasta Bangkok.
Con puntualidad británica (o qatarí!), salió nuestro vuelo. Los asientos bastante cómodos dentro de lo que es la economy class! Pantallas individuales para cada pasajero, y no paraban de pasar con snacks y bebidas a todas horas.
El tema comida-cena-desayuno de avión… sin comentarios, por mucho que se esmeren no deja de ser “comida” de avión, eso sí, servían un buen vinazo con el que pasar la comida, jejejeje!
Tras casi 7 horas de vuelo, del que pasamos la gran parte durmiendo, aterrizábamos en Doha. Como anécdota deciros que se nos empañó la maleta de mano del calor y humedad que hacía al bajar del avión y coger el bus para llegar a la terminal! Im-presionante!
El nuevo aeropuerto de Doha es una pasada! Tiendas de lujo, salas de reposo, salas de fumadores (cómo lo agradecimos!)… ah! y muuuucho frio! Parecíamos recién sacados de Narnia!
Tras 2:30 horitas deambulando por el aeropuerto, tomamos nuestro vuelo a Bangkok. Este avión era más moderno y cómodo, además nos repartieron un neceser con antifaz, tapones, calcetines, cepillo y pasta de dientes.
De nuevo aprovechamos las 7 horas de vuelo para dormir (qué poco aprovechamos la tele!) y a las 7:35h aterrizábamos en suelo Tailandés!!!