Nos levantamos a las 7, desayunamos (otra vez solas en la mesa) y nos reunimos con el guía en la recepción del barco. Se unieron al grupo una família madrileña y una pareja valenciana. Recogimos nuestras cajas con la comida, y nos dirigimos al autocar para hacer nuestra segunda excursión.
Fuimos al templo de Karnak, el primer templo que vimos y realmente uno de los más impactantes. Dedicado principalmente al dios Amon. Me quedé realmente embobada, y he de decir que en las siguientes visitas no me llegó a ocurrir lo mismo. Es enorme y con las esfinges (dromos) protegiendo la entrada es increíble. Realmente vale la pena verlo. En el centro del templo, había un escarabajo en el que te hacían dar 7 vueltas alrededor de él, ya que decían que daba buena suerte.
Fuimos al templo de Karnak, el primer templo que vimos y realmente uno de los más impactantes. Dedicado principalmente al dios Amon. Me quedé realmente embobada, y he de decir que en las siguientes visitas no me llegó a ocurrir lo mismo. Es enorme y con las esfinges (dromos) protegiendo la entrada es increíble. Realmente vale la pena verlo. En el centro del templo, había un escarabajo en el que te hacían dar 7 vueltas alrededor de él, ya que decían que daba buena suerte.



Como apunte, decir que sólo eran las 9 de la mañana, y el sol ya picaba. Yo que soy más bien blanquita, ya me tuve que poner crema solar y taparme los hombros con un pañuelo para no insolarme.
A continuación, fuimos a ver el templo de Luxor. También estaba bien, pero después de ver el de Karnak, era difícil volver a sorprendernos. Hicimos varias fotos, y miramos un poco en la tienda de souvenirs, aunque prácticamente corriendo porque no había tiempo.
A continuación, fuimos a ver el templo de Luxor. También estaba bien, pero después de ver el de Karnak, era difícil volver a sorprendernos. Hicimos varias fotos, y miramos un poco en la tienda de souvenirs, aunque prácticamente corriendo porque no había tiempo.

Nos llevaron a una perfumería típica, donde nos explicaron los diferentes tipos de perfumes y esencias que hacen. Es curioso cómo sacan la esencia de una colonia típica de aquí, de las caras, y que luego huele absolutamente igual, y mucho más barata. Al final yo me compré un perfume típico árabe, 'El secreto del desierto'.
Comimos nuestro picnic en el autocar, de camino a la necrópolis de Tebas: el Valle de los Reyes. Cuando llegamos a pleno mediodia, hacia una calor espantosa. Con la entrada que teníamos podíamos visitar tres tumbas: la de Ramses IX, hijos de Ramses II y Ramses I. Para ver las demás había que pagar un extra, como por ejemplo para ver la de Tutankamon. Nosotras al final no la vimos.
Comimos nuestro picnic en el autocar, de camino a la necrópolis de Tebas: el Valle de los Reyes. Cuando llegamos a pleno mediodia, hacia una calor espantosa. Con la entrada que teníamos podíamos visitar tres tumbas: la de Ramses IX, hijos de Ramses II y Ramses I. Para ver las demás había que pagar un extra, como por ejemplo para ver la de Tutankamon. Nosotras al final no la vimos.

A la salida, había toda una callecita con mercadillos, llenas de souvenirs. No nos pudimos resistir y nos compramos una figurita de Tutankamon, intentando regatear bien. Gracias a nuestra compra, nos regalaron el típico escarabajo pequeñín.
Volvimos al autocar para dirigirnos a Medinet Habu, el templo funerario de Ramses III,
Volvimos al autocar para dirigirnos a Medinet Habu, el templo funerario de Ramses III,


y a continuación fuimos a los colosos de Memnon, donde nos asaltaron varios niños para vendernos souvenirs y pedirnos bolis. Los colosos impresionan de lo grandes que son, pero es una lástima porque están bastante dañados...
Sobre las 17.30-18h llegamos a la motonave, hechos polvo; había sido un día muy intenso.
Nos duchamos, y sobre las 19.30h bajamos a cenar. Esta vez sí que estabamos la mesa al completo... ¡sólo nos faltaba el guía en la mesa! jeje. El barco empezó a zarpar hacia Esna. Sobre las 23h subimos a la cubierta para ver cómo cruzábamos la esclusa de Esna.
Durante la noche, continuamos la navegación hacia Edfu.
Sobre las 17.30-18h llegamos a la motonave, hechos polvo; había sido un día muy intenso.
Nos duchamos, y sobre las 19.30h bajamos a cenar. Esta vez sí que estabamos la mesa al completo... ¡sólo nos faltaba el guía en la mesa! jeje. El barco empezó a zarpar hacia Esna. Sobre las 23h subimos a la cubierta para ver cómo cruzábamos la esclusa de Esna.
Durante la noche, continuamos la navegación hacia Edfu.