Nos levantamos temprano porque sobre las 8:30 nos venían a recoger en el hotel para pasar un día magnífico con los elefantes.
Como ya dije en la primera etapa, me aseguré de ir a un sitio donde los animales estuvieran sueltos a su gusto y haciendo lo que quieren, en lugar de estar paseando con gente encima. Todos estos animales han sido vendidos a estos parques tras trabajar duramente, y lo más justo es que puedan tener una vida lo más parecida a la vida que llevarían si estuviesen en su hábitat natural. No es justo el maltrato que sufren día a día. Respecto a este tema, habrá miles de opiniones, pero si lo que buscáis es observar y disfrutar de ver a estos animales, sin necesidad de subiros y dar vueltas, este es el sitio correcto.
Como ya dije en la primera etapa, me aseguré de ir a un sitio donde los animales estuvieran sueltos a su gusto y haciendo lo que quieren, en lugar de estar paseando con gente encima. Todos estos animales han sido vendidos a estos parques tras trabajar duramente, y lo más justo es que puedan tener una vida lo más parecida a la vida que llevarían si estuviesen en su hábitat natural. No es justo el maltrato que sufren día a día. Respecto a este tema, habrá miles de opiniones, pero si lo que buscáis es observar y disfrutar de ver a estos animales, sin necesidad de subiros y dar vueltas, este es el sitio correcto.
A la hora esperada, viene una furgoneta a recogernos. Éramos los últimos a los que recogían antes de poner rumbo al parque. Nuestro guía se llamaba Dong, e iba a pasar todo el día con nosotros. Durante el camino, nos pusieron un vídeo, explicándonos cómo debíamos comportarnos frente a los elefantes y otro que nos mostraba el maltrato que sufren.
Lo primero que hicimos al llegar fue dar de comer a dos elefantes; sandías, plátanos, calabazas, etc. La primera vez que estábamos tan cerca de un elefante y tocándole la trompita, ya nos quedamos contentos. Tras darles de comer, nos dieron una vuelta por el gran recinto explicándonos los diferentes grupos de elefantes y su cuidado en general.

Nos acercamos a un grupo de elefantes que nos dijeron que eran bastante amigables. Otros elefantes todavía se están recuperando y tienen mucho miedo a las personas, excepto de su cuidador. Digamos que cada elefante tiene un cuidador, que pasa todos los días con él y debe encargarse de proporcionarle todo aquello que necesite.

Este grupo, se acercaba a ti con curiosidad y cuando les tocabas, podías ver en su cara lo cariñosos y nobles que son. Dentro del paseo por el recinto, nos enseñaron las instalaciones donde también tienen otros animales, como gatos y perros.
Cuando llegó la hora de comer fuimos hacia la mesa que nos habían asignado (no más de 10 personas por grupo). La comida es tipo buffet, la verdad es que había bastante variedad y no estaba nada mal. Después de comer, nos llevaron a ver otro vídeo que no pude acabar de ver por las imágenes tan crueles que mostraron. Estos animales han sufrido muchísimo, este parque natural es el mejor lugar donde pueden acabar su vida.
Cuando llegó la hora de comer fuimos hacia la mesa que nos habían asignado (no más de 10 personas por grupo). La comida es tipo buffet, la verdad es que había bastante variedad y no estaba nada mal. Después de comer, nos llevaron a ver otro vídeo que no pude acabar de ver por las imágenes tan crueles que mostraron. Estos animales han sufrido muchísimo, este parque natural es el mejor lugar donde pueden acabar su vida.
Llegó el momento del baño, nos fuimos a la zona del río y nos dieron unos cubos. Aquí teníamos que tirarle el agua por encima. Fue muy divertido, acabamos todos empapados!

Nos acercamos a otro grupo de elefantes, y allí estuvimos un rato mirando como se bañaban y jugaban entre ellos.

Llegó la hora de irnos, qué pena, lo pasamos muy bien y nos fuimos muy contentos y satisfechos. Nos dejaron en el hotel y nos preparamos para salir la última noche por la zona del Night Bazaar.