Nos levantamos bien temprano para desayunar nuevamente en el terraza del hotel, hicimos el check.out, pagamos la cuenta y salimos ya que a las 09 AM nos esperaba en la puerta un good driver luxoriano que habíamos conocido la noche anterior cerca de la estación de tren, yo había sido muy claro con él, nada de alabastro, ni restaurantes, ni tiendas, ni antigüedades, si quería hablar de algo que me enseñara algunas aleias del Corán, mucha gracia no le hizo pero aceptó. Queríamos hacer el west bank y para allá fuimos. Pasamos por los Colosos de Memmon y foto obligada. Empezamos por el Rameseum, no lo conocía y sabía que está muy bien. No decepciona para nada, sólo imaginarse esa mega-estatua de Ramses II acojona, ya se empezaba a notar el calor.
Seguimos viaje y paramos a comprar agua (maia) y ninguno de los 3 puestos que había bajaba de las 10 libras, pues me quedé sin agua y ellos sin venta. Nuestra siguiente parada era el Templo de Hatshepsut, ahora sí en un puesto del parking me venden el agua a precio local, una opinión muy personal,
“el Templo de Hatshepsut es imponente por fuera, pero decepcionante por dentro"
Lo recorrimos de abajo a arriba, aunque la primera planta está cerrada al público. Cuando llegamos a la tercera planta el sol, la alta temperatura y mis continuas discusiones me pasaban factura y me desvanezco un poco, miro a mi alrededor y ya me imaginaba que me bajaban rodando por la gran rampa así que me recupero rapidito rapidito, foto foto y al coche. Ya habíamos dicho que al valle de los reyes no íbamos, el año pasado había estado y me hizo muy mal el calor y pero aún no me enteraba de nada, así que estaba decidido que volvería en invierno y sabiendo bastante más de historia egipcia antigua. El good driver me dice que pasa a saludar un amigo en una tienda y me pregunta si puede, le digo que si; cuando llegamos se nos acercan al coche y nos invitan-obligan a pasar dentro, intentan vendernos hasta el escritorio, les sigo el juego y le pregunto por 4 vasos canopos, me dice un precio desorbitado que hasta a Bill Gates le parecería caro, intento no enojarme y llamo a Ala.dhin desde el móvil, le cuento la movida y me dice que me los consigue por 8.00 € los cuatro, se lo digo al siempre ruiseño vendedor y se enoja conmigo, el good driver mirando todo rato nos dice de irnos y me pide disculpas una vez fuera, se acababa de perder mi bakshish por listo. Próxima parada Medina Habu,
que pedazo de templo, maravilloso, impresionante, muy bien conservado, poca turistada y lo disfrutamos en todo sentido. Nos quedamos mudos los dos, y eso ya es mucho decir, al ver la conservación de esos grabados y bajos relieves perfectos, otro próximo destino para mi lista.
Como ya eran más de las 03 PM volvemos para Luxor, llegamos cerca del Hotel y le pido al good driver que me espere, buscamos ropa limpia y le pido que me lleve a un Hamman (baños árabes). O no me entendió o se hizo el que no entendía pues la cuestión que nos dejó en hotel 4 ****, en la recepción nos dicen que nos cobraban tanto, a todo esto yo me hacía el que no entendía ni árabe ni inglés, y se nos reían por las pintas que teníamos, subimos a la terraza y había una piscina muy chula, Flor muy feliz y contenta al volver a encontrarse con occidentales. Al cabo de un tiempo veo que cada vez había más trabajadores en la terraza, flor llevaba puesto un bikini, y se pasaron más de una hora regando una pobre planta y mirando y comentando estupideces, lo dejo pasar (de momento). Seguimos disfrutando a nuestra manera y ellos también a la suya, ya entrada la tarde nos vamos a cambiar de ropa, y como no podía ser menos me pongo una camisa muy bonita que traje de Marruecos, a lo que los habibis se quedan sorprendidos.
Saludo a los mirones “Maa’salama” y vamos a recepción, pido la cuenta, pago sin dejar propina y sale uno que dijo ser el jefe y tenemos la siguiente conversación, mitad árabe, mitad inglés.
Yo: - Soy Jalil Zamzam, musulmán, y es una vergüenza como tratáis a los turistas en este hotel.
El: - No se a que se refiere,
Yo: - Cuando entramos no hacían mas que mofarse, sin saber que yo entiendo árabe, en la terraza sus empleados se pasaron mas de una hora mirando lascivamente a mi acompañante y comentando obscenidades, etcétera.
El: - Le pido disculpas en nombre del hotel
Yo: - Me las hubiera pedido antes cuando no sabía que soy un Zamzam, buenas tardes.
Cuando nos fuimos seguía pidiendo disculpas y diciéndome que estaba invitado yo y mi familia para cuando quisiéramos. Una aclaración sobre mi apellido, aparte de ser de gran importancia dentro del Islam por su historia pre-islámica, es una de las familias mas ricas y poderosas de Arabia Saudita (obvio que no es mi caso, jajajajajjajaja)
Salimos y nos vamos para el Hotel Nefertiti, media estrella, a buscar las maletas y como faltaban mas de 3 horas para tomar el tren de regreso el recepcionista que también se llama Jalil nos invita a pasar a la terraza a fumar shishas y mirar Internet, todo gratis. Estando muy cómodos arriba suena el adhan para Isha (5ª oración diaria) y me estaba dando cuenta que era la última que lo escucharía en Luxor, bajé hasta la calle, busqué la mezquita mas cercana y me sumé a los demás musulmanes. Al rato regreso al hotel y Flor estaba muy de charla con dos turistas que había convencido para que probaran la shisha, jejejejjejeje. Se hizo la hora de marchar y le dejamos la propina al camarero y al recepcionista, nos despedimos muy afectuosamente y bye bye. Pasamos a despedirnos por el puesto de probablemente el mejor falafel del mundo (danone lo repite cada 2 minutos) y el vendedor nos colma de obsequios y nos prepara 6 sándwich todos con diferentes ingredientes, exquisitos, manjares. En la estación de tren un tarúpido (mitad tarado, mitad estúpido) intenta vendernos unos tickets del mes anterior, pero como ya estaba cansado de tanta discusión estúpida le digo que se le los venda a su &%$·”%& (insulto argentino) que seguro no entendió. Nos subimos al tren y a esperar la hora de salida. Arranca el tren y nos vamos a bien dormiditos a El Cairo (LOVE OF MY LIFE)