Día 28/09/2014 En el hotel nos prepararon el picnic para el desayuno, ya que a esas horas el restaurante del hotel está cerrado.
Point ya nos espera en la puerta y nos vamos hacía Angkor Wat, nos situamos en el lago, que se encuentra en la parte izquierda, empezamos a montar el trípode y la cámara para fotografiar el gran momento. A esas horas, apenas había turistas. Al cabo de 15 minutos, empezó a llenarse de turistas, tanto, que acabamos avanzando hacía el agua, y el trípode rozaba el agua del lago, porque sino, no había manera de fotografiar nada.
Sobre las 5.40h nos dirigimos al interior del templo, no esperamos mucho tiempo para no encontrarnos toda la multitud de turistas.

Sobre las 6.30h, ya teníamos hambre y desayunados el picnic que nos había preparado el hotel, y así nos despojamos de un poco de peso.
La verdad que desayunar dentro del templo, contemplando el silencio y el magnífico paisaje que hay en su interior no tiene precio.

Después de la visita del templo Angkor Wat nos dirigimos al resto de templos de Angkor Thom.
Point, nos informa más o menos del tiempo de visita, pero siempre acabamos un poco antes. Él siempre nos esperara a la salida del templo, mientras tanto se suele echar una siestecilla con su hamaca. El primero en visitar es el de Bayon dentro del recinto de Angkor Thom. Es un templo que impresiona mucho con sus 216 caras sonrientes de Avalokiteshvara.

El siguiente es el Templo Baphoun, a unos 200 m al noreste de Bayon.
En el lado oeste el muro de contención del segundo nivel fue convertido en un Buda reclinado de 60 m de largo.



El primer día nos retiramos pronto, sobre las 14.00h regresamos al hotel.
Resulta que hubo una nueva confusión en el hotel sustituto. El día anterior con Bona quedamos en que el Tuk Tuk nos llevaría directamente al Borei Angkor, pero el recepcionista que nos dió el picnic por la mañana nos cambió los planes y nos dijo que teniamos que regresar al mismo hotel. Total que después de la aclaración vino Bona para solucionar el tema y resulta que se había equivocado de personas, incluso el picnic los cambió por el nuestro.
Así que después de perder otra 1 horita de nuestro tiempo, Bona nos compensó y muy bien. Nos ofreció un masaje completo para cada uno, una cena en el hotel y fruta de bienvenida cada día de alojamiento. La atención se nota en un 5 estrellas.
Y nos llevó finalmente a nuestro hotel donde pasaríamos las 3 noches restantes. La verdad que los dos hoteles eran equivalentes en estrellas, pero se notaba mucha diferencia entre el primero y el nuestro. En el recinto, en la habitación, en las instalaciones interiores como la piscina, etc....
Así que deshicimos nuestro equipaje, por fin 3 días seguidos en el mismo sitio. Y después de descansar un rato, bajamos a relajarnos a la piscina y al jacuzzi.
Por la tarde fuimos andando des del hotel al mercado nocturno de Siem Reap, unos 20 minutos. Compramos regalos y recuerdos, pero a diferencia de Vietnam, el regateo costaba un poco menos. Eso sí, nosotros no cambiamos rieles apenas, solo el primer día por desconocimiento, pero en Siem Reap, puedes pagar todo en $, y nosotros llevábamos en el viaje 300$ para pagar como por ejemplo el visado a Camboya, que solo aceptan $.
Eso sí cuando acabamos los $, sí que cambiamos € a $, incluso en algún sitio pagamos en €.