Chiclayo
Este viaje en autobús ha sido mas accidentado y no hemos podido dormir nada, así que llegamos a las 5.00 am a Chiclayo muy cansados, el hotel nos ofreció coger antes la habitación y desayunar así que aprovechamos para dormir un poco y ducharnos, cuando comimos algo nos fuimos a informar de las excursiones para visitar al famoso señor de Sipan, se visita el sitio arqueológico (Huaca Rajada) y los museos de Lambayeque (Tumbas Reales y Bruning), este último museo es el que menos merece la pena pero las excursiones van igual, luego si no quieres comprar la entrada y verlo no pasa nada. Finalmente lo cogimos con una que nos habían recomendado y con ellos también hicimos las de Trujillo ya que los guías nos gustaron mucho. Colonial Tours
Como la excursión no salía hasta las 10,30, aprovechamos para ver el mercado de los brujos, la verdad es que es el mejor mercado que vimos en Perú, tenía muchas zonas con todo tipo de cosas pero la más curiosa era la zona de los brujos donde tenían todo tipo de plantas medicinales y la famosa ayahuasca y el cactus de san Pedro usados en los rituales d purificación, también animales disecados, velas y muñecos para rituales, muy curioso de ver.

La excursión esta muy bien, los sitios arqueológicos y los museos están muy bien montados y las explicaciones son buenas, de manera que el día pasa rápido, a nosotros si nos pareció muy interesante y justifica el viaje a Chiclayo, es un hallazgo muy relevante para entender la evolución de las culturas pre-incas.


Chiclayo se ve diferente al resto de ciudades en las que hemos estado, no es tan turistico y muchas zonas de la ciudad no están asfaltadas y la iluminación no es la mejor, tras la excursión salimos por la noche a dar una vuelta alrededor de la plaza de armas, mucha gente reunida en los bancos y muchas tiendas de dulces, en toda esa zona de Lambayeque hacen unos pasteles dulcísimos llamados king kong, para degustar con precaución

Trujillo
Para llegar de Trujillo a Chiclayo hay bastantes opciones de buses y horarios, pensábamos haber salido de madrugada pero como ya se empezaba a notar el cansancio del viaje optamos por coger el autobús que salía a las 8.00 de la mañana y llegar a las 11.00.
El hotel esta muy bien situado, pero nos dieron una habitación que dar a la calle que resultó ser súper ruidosa.
Salimos a conocer la ciudad y a preguntar por la excursión a las huacas y a la ciudadela de Chan-chan, ya teníamos intención de cogerlo con la misma agencia de Chiclayo (Colonial Tours) y por lo que vimos en la plaza de armas todas las agencias ofrecen mas o menos el mismo paquete.
Trujillo nos gusto mucho, una ciudad con mucha historia y donde casi todas las casas señoriales están abiertas para visita libre y algunas incluyen una pequeña explicación, además el servicio turístico del ayuntamiento esta muy bien.

En un día se ve bien lo mas importante de la ciudad y sin duda de mas intereses son las ruinas de los alrededores, la ciudadela de Chan-Chan y las Huacas arco iris, del sol y la luna, para lo cual es necesario otro día, la excursión que cogimos también inlcuida parada en Huanchaco para comer y ver la playa y la famosa pesca en caballitos de totora. El programa es:
Huaca Dragón o Arco Iris, Huaca esmeralda, Chan-Chan, Huanchaco, Campiña de Moche, Huaca de la luna y del sol con museo y zona de artesanos.
Las primeras Huacas están cerca de la ciudad y están menos decorada, tuvimos la suerte de que alumnos de la universidad estaban haciendo una recreación de una ceremonia de la época y disfrutamos de imaginar como era aquello, además en las huacas han introducido estos curiosos perros autóctonos que estaban casi desaparecidos, son perros peruanos y apenas tienen pelo, son un amor

Después se visita la ciudadela de Chan-Chan, la civizalizavion chimu había construido una gran ciudad en adobe, muy interesante.

A la hora de comer nos llevaron a Huanchaco, en el paseo marítimo es donde están la mayoría de los sitios, lo típico allí es el marisco, da tiempo a dar un paseo por la playa y ver los caballitos de totora y poco más, en esa zona hay bastante turismo de surf.

Al final de la excursión se ve la Huaca mas impresionante, la Huaca de la luna, estas son de la cultura moche y se ha conservado muy bien ya que el problema de estas ruinas es que la mayoría han sido saqueadas por los guaqueros y eso ha echo que se destruyera gran parte de las Huacas que se cree llego a haber en los alrededores.
A la salida de estas ruinas están los artesanos que venden reproducciones de los jarrones moche, se supone que los hacen con los moldes originales hayados en las excavaciones.
Tras esto se vuelve a Trujillo, nos dio tiempo a dar una vuelta, comprar algo para cenar y pasar por el hotel a recoger las mochilas, de ahí a la estación de cruz del sur para coger el autobús nocturno a Lima.