Beeeeee, beeeeeeeeeeeee, beeeeee....
Miro el reloj, son las 6 de la madrugada... ya no duermo más, en Dakar no me despierta un gallo sino que lo hace el balido de una oveja...
Espio por la ventana... el albergue está en una calle sin asfaltar, llena de polvo y en la cuál el día está empezando... me sorprendo ver un rebaño (7-8) de ovejas delante de la puerta del albergue, luego me percataría que es habitual en Dakar y en todas las ciudades de Senegal que los animales campen a sus anchas, aunque alguna que otra vive atada.
Esperamos a que el niño se despierte y nos duchamos y salimos... morimos de ganas de pisar esas calles polvorientas y empezar a explorar... esa primera sensación de estar en el país y empezar a dar vueltas es genial.
Los niños hacen cola para entrar a la escuela, todos en fila, muy disciplinados... en el cruce de calles hay un puesto de venta de agua, la cargan a los carros en bidones y el burro empieza el reparto... los puestos callejeros empiezan a ponerse, huele a pan, en algún sitio debe haber un horno...
Desayunamos y salimos hacia el aeropuerto a buscar las maletas.
Sin regresar al albergue, nos vamos al Lago Rosa, pero antes paramos a la "village des tortues". Había leído en el foro y en la guía que se podía visitar un centro de recuperación y allí que nos fuimos. Está en Rufisque y es interesante. Se paga entrada pero no es cara (siento mucho no dar precios pero es que no me apunto nunca nada...

Seguimos hacia el Lago Rosa... que lo vemos rosa pero poco... allí damos una vuelta, vemos las salinas, cruzamos el poblado, y vamos a hacer un trozo de las dunas del rallye paris-dakar. Comemos aquí.


La visita nos gusta, supongo que influye el hecho de que fuimos el primer día, si hubiesemos ido el último probablemente este lago nos habría sabido a poco...
Regresamos a Dakar y acabamos de pasar la tarde en la playa de N'Gor... quién mejor se lo pasa es nuestro hijo... o busca peces o juega a fútbol con los niños de la playa.
