Había llegado el día tan poco deseado y es que abandonábamos Kruger con muchísima pena; pero con una satisfacción tremendo ya que las expectativas se habían cumplido con creces.
Salimos de nuevo a las 6 am porque teníamos unas dos horas de camino desde Olifants a la salida del parque.
Cuando llevábamos una hora de camino y ya había amanecido vimos algo que nos dejó totalmente paralizados y que pasó tan rápido que no me dio ni tiempo de fotografiar: un grupo de chacales y varias hienas cruzaron rápidamente persiguiendo a un hipopótamo; vamos, atacándolo por detrás. EL hipopótamos cruzó rápidamente dirigiéndose hacia el río, pero no llegamos a ver si logró llegar al río o no…
Salimos con mucha pena de Kruger por Phalaborwa Gate y paramos a repostar para dirigirnos directamente a la zona del Cañón Blyde y lo hicimos por la preciosa Ruta Panorama, una carretera escaparda con paisajes maravillosos.
Nuestra primera fue la zona de las Three Rondavels, donde llegas a unos miradores maravillosos para ver las 3 curiosas formaciones que tiene la forma de las construcciones (rondavels) típicas de la zona.

La luz no era demasiado buena para las fotos, así que después de hacer unas cuantas lo que hicimos fue quedarnos admirando el paisaje, tan diferente a lo que habíamos visto días atrás en Kruger.

Siguiente parada: las Lucky Potholes, una zona que nos gustó especialmente. Unas curiosas pozas de roca formadas por la erosión del agua con unos colores rojizos en la piedra, que nos recordaron (salvando las distancias) a algunas formaciones rocosas del oeste de Estados Unidos.



Además la zona está muy bien montada para hacer el paseo (unos 10 minutos) y poder llegar a la zona del río y relajarte unos minutos y descansar.



Teníamos muchísimo camino por delante así que nos pusimos en marcha para dirigirnos a ver la zona de las cataratas. Solo nos dio tiempo a ver dos para así no desviarnos demasiado de la ruta.
La Berlin Falls.



Muy bonitas las dos aunque no bajaban con excesiva agua (sobre todo la primera…).
Era ya la hora de comer así que nos paramos en un restaurante en Graskop sin pararnos nada más que para comer y estirar un poco las piernas, ya que ahí, seguimos por la Ruta Panorama hacia Johanesburgo.
Tras varias de camino llegamos a Johannesburgo donde nos encontramos con un atasco increíble sobre todo para salir…
Llegamos por fin al hotel, ya de noche. El hotel que escogimos fue The Capital 20 West, en la zona de negocios y cerca de lo que queríamos que era el Hard Rock Café. Lo reservamos a través de hoteles.com por 79€.
Cuando llegamos nos dijeron que como el hotel no estaba completo que nos daban una habitación superior y como el hotel estaba pagado no dijimos que no claro jajaja.
Cuando llegamos a la habitación, la habitación era una suite inmensa que era como casi 2 veces mi piso…
Como no me apetecía conducir más (estaba agotado de tanto coche y un poco hasta el gorro) nos cogimos un taxi de ida y vuelta que nos llevó a cenar al Hard Rock y nos recogió a la salida…
Cuando volvimos al hotel, hablamos con la recepcionista sobre el tema de ir Soweto y le dijimos de ir por libre y se escandalizó muchísimo, nos dijo que no lo recomendaba así que como teníamos tiempo, contratamos un tour guiado por 700 rands cada uno…
Y ahora si, a dormir que estábamos muertos… al día siguiente por la tarde, dejaríamos Sudáfrica…