Quinto día:
Esta día fue el más espectacular e todos. Habíamos preparado mucho la excursión que íbamos a hacer, la del Glaciar Folgefonna.
Esta excursión la llevábamos preparada desde casa. Nos metimos en la página web y reservamos la excursión. Se trata de una caminata de 6 h por unos de los glaciares más impresionantes de Noruega.
Nos levantamos más temprano que ningún día y tras desayunar nos pusimos rumbo al glaciar. Al llegar allí arriba nos quedamos sorprendidos pues conforme subíamos por la carretera a lo lejos se veía gente esquiando. No puede ser...decía mi marido un gran apasionado de la nieve y del esquí!! Pues sí...ante nosotros apareció de la nada una estación de esquí que solo abría los meses de Junio a Septiembre...pues en aquel rinconcito de Noruega en invierno es imposible acceder.
Llegamos a la hora prevista y allí estaban nuestros guías esperando. La excursión se hace en grupos.
Hay varios guías que te acompañan en cada momento. Tras darnos todo el instrumental necesario, arnés, cuerdas, piolet, casco y lo más importante unas botas de montañas superchulas para poder andar por la nieve sin problemas y que se puedan acoplar bien los crampones...nos dieron una charla antes de partir a unos de los lugares más impresionantes que he visto nunca.
Al principio de la caminata y mirando por encima tu forma física...nos dieron a elegir el nivel dos. Todos los grupos marchan por el mismo sitio, la única diferencia es que que el nivel más bajo va más lento. Nosotros nos metimos en el nivel medio.
He de decir que cualquier persona con buena forma física puede hacerlo. La subida se hace un poco larga pero los paisajes son preciosos y una vez arriba, hicimos una parada para comer y colocarnos los crampones para luego acceder a las cuevas de hielo. La seguridad es máxima ya que vamos todos encordados con arnés.
La verdad es que tuvimos mucha suerte porque ese día hizo un sol radiante, íbamos abrigados con la ropa de la nieve pero a medida que andábamos nos empezamos a calentar. Yo no pasé nada de frío, más bien calor.
Salimos sobre las 11 de la mañana y llegamos a las 17 h. Toda una jornada disfrutando de paisajes inolvidables, respirando naturaleza pura!!
Al llegar abajo, cogimos el coche y nos fuimos dirección Norheinsund, al camping Oddland, el más bonito hasta el momento. La cabaña estaba delante de una lago magnífico, con un jardín por delante y una terraza cara al lago por detrás. Esta cabaña tenía de todo, tv, ducha, la más bonita de todas.
Descansamos muy bien.