Otro buen madrugón, para no perder la costumbre
La primera parada fue el Dowa Temple. Tras 3 días de Buda-descanso, mi cuerpo y mente estaban preparados para poder ver de nuevo deidades de distintos tipos por doquier



Desde ahí fuimos directamente a Haputale. El pueblo es bastante grande, nada que ver con Ella. Para llegar al Lipton Seat es necesario utilizar tuk tuk, ya que la carretera es estrecha y las furgonetas no pueden subir (tengo mis dudas de si un turismo normal estaría permitido). Champi empezó a negociar con un tuktukero que estaba al lado de donde aparcamos. Inicialmente nos dijo que 2000LKR… De eso nada. Estuvimos un rato negociando hasta un precio final de 1200LKR (a lo que hubo que sumar 150LKR al llegar al guarda que hay en lo alto). Champi nos acompañó, ya que parece que nunca había subido. Se lío de casquera con el tuktukero y la verdad es que era súper divertido escuchar cómo hablaban (bueno, fue casi un monólogo del conductor de la motillo… ¡Lo que hablaba ese hombre era de traca!
. Recomendable a tope. La lástima fue que al llegar arriba se levantó bastante niebla y pudimos ver muy poco del valle (sólo un momento al llegar… Se veía hasta Tissa). Algunas fotos:


Tras dar un paseo por allí, emprendimos el descenso. No habíamos visto aún a las tea pluckers en acción, así que cerca de la fábrica de té de Dambatenne paramos en una zona en la que estaban trabajando. Champi y el tuktukero estuvieron hablando con ellas y nos iban contando. Eso sí, ellas no dejaban de recoger ni un segundo. Incansables y sonrientes, seguían con su dura labor, recompensada con muy pocas rupias diarias
. 

Hicimos alguna parada más antes de llegar a la furgoneta en el pueblo. En total, fueron unas 2 horas y media muy bien invertidas. Nos encantó (y a Champi también
La siguiente parada eran las Rawana Falls, que nos habían quedado pendientes del día anterior (como veis, en lugar de ir directamente desde Ella fuimos desde Haputale porque Champi nos dijo que de otro modo había que desandar camino). Echamos unas cuantas fotos desde el puente y luego yo me aventuré con un local y Champi a subir hasta lo que creo que era más o menos la mitad de la cascada. Me pegué un buen golpe subiendo así que decidí que la mitad era suficiente y que no me quería jugar el físico enredando para subir más arriba

Aquí desde la mitad después de mi tozolón:

De ahí fuimos a Buduruwagala Temple. La parte final del recorrido es un camino y Champi tuvo que preguntar a unos cuantos locales para encontrarlo. En general, nos pareció que la zona sur no era muy conocida para Champi y tal vez fue otra de las razones por las que Sangeeth nos lo envió, ya que vio que llevábamos la ruta bastante preparada y de algún modo era un modo de hacer tándem: Champi nos llevaba a los sitios y aprovechaba para conocerlos para siguientes viajes. No nos importó mucho, porque al fin y al cabo es un conductor (no un guía) y nos acompañó a todos los sitios porque eran nuevos para él (lo que también resultaba curioso).
En Buduruwagala hay unos budas tallados impresionantes. La entrada son 300LKR por persona y la visita se puede realizar en unos 30 minutos. Como nota divertida, Champi encontró en las rocas unas inscripciones que hablaban sobre su apellido y se ilusionó un montón y no paraba de hacer fotos (ya le dijimos: "¡¡que tengamos que venir nosotros desde España para que descubras tus orígenes!!


Ya no había más paradas previstas, así que fuimos camino a Tissamaharama. Comimos algo en el coche para matar el gusanillo. Aprovechamos también para reservar el Safari del día siguiente. Llevábamos anotado por las buenas referencias www.srilankayalasafaris.com , donde por 5500LKR ofertan el Safari de 5Am a 12pm con agua, fruta y prismáticos incluidos (y un 95% de posibilidades de ver leopardos según decían). Champi llamó para confirmar todo y también habló con Sangeeth, que nos ofreció una alternativa por 6000LKR que finalmente no nos convenció, así que reservamos con los que nosotros llevábamos anotados (Champi se encargó de todo).
Al llegar a Tissa fuimos directamente a la Tissa Dagoba y dimos una vuelta por allí, está bien la visita.

Algo cansados ya, Champi nos llevó a nuestro alojamiento: Lake View Cottage, que es un hotel pequeño cercano al lago con unas preciosas vistas que permiten disfrutar de un bonito atardecer.

La habitación no era muy grande y además tenía 3 camas, pero estaba limpia. Nos costó 27eur. Tras una necesaria ducha, cenamos allí mismo por 2145LKR y encargamos el desayuno para llevar para las 4:20Am, ya que a las 4:30Am nos venían a recoger. El madrugón iba a ser tremendo así que nos fuimos a dormir después de un día que, como se preveía, había resultado completísimo. El sabor de boca que me dejó Haputale fue buenísimo (lástima no haberle dedicado más tiempo). Con ese pensamiento en la cabeza, caí dormida rápidamente.