El despertador sonó algo antes de las 4Am
Fuimos a la zona de recepción y allí estaban nuestros desayunos para llevar preparados. A las 4.30Am llegó puntual Janaka, de SriLankaYalaSafaris. El todoterreno era un Mitsubishi bastante nuevo y éramos los primeros en ser recogidos así que escogimos sitio (tenía una capacidad para 6 personas). Recogió a los 4 restantes y algo antes de las 5Am estábamos saliendo hacia el parque.
Eran las 6Am cuando paró a la entrada, nos pidió el dinero del tour (para así poder comprar los tíckets) y echando virutas estábamos entrando en Yala. Se nos adelantaron 2 Jeeps, así que éramos el tercer coche en entrar. La cosa pintaba bien
Dimos una vuelta por el resto del parque viendo algún elefante, ciervos, alguna mangosta y varias aves, pero en general una aquí y otra allá. Las caras de todos los que íbamos en el coche eran un poema



Eran las 11 cuando vimos que Janaka se dirigió a la salida del parque. Nadie dijo ni mú, casi era un alivio salir de allí. Llevábamos 6 horas y media en el coche (hubo un descanso a mitad, eso sí) y el balance era bastante negativo
Tras el madrugón y la (aburrida) experiencia, teníamos bastante hambre, así que le dijimos a Champi que nos llevara a comer directamente en Tissa. Lo hicimos en un lugar medio turístico y resultó algo más caro de lo normal (2600LKR) pero comimos bien. Cayó un tremendo chaparrón mientras estábamos moviendo el bigote, así que ahí hubo suerte de que no nos pillara viendo algo.
Para ese día, lo único adicional previsto era ir a Tangalle y disfrutar de un poco de descanso en la playa. Siguiendo las indicaciones del foro, cogimos alojamiento en la playa de Goyambokka. En 1 hora y media estábamos en Tangalle y fuimos a cambiar dinero (insisto, ¡la pasta vuela!). En esta ocasión fueron 100eur a 150LKR por euro. El alojamiento para esa noche fue Goyambokka Guesthouse. Resultó que estaba en obras por ampliación y había un buen barrizal a la entrada. Además, la habitación era una especie de sauna criminal aunque estaba limpia. Lo mejor, la ubicación, a dos minutos caminando de la playa del mismo nombre que la guesthouse (¡ah! Fueron 34eur la noche).
Dejamos los trastos, nos despedimos de Champi hasta la mañana siguiente y nos fuimos a la playa. Realmente bonita, de las que me gustan a mí: pequeñita, tranquila… Muy chula

La lástima es que no daba mucho sol porque hay bastante vegetación, así que caminamos unos 15 minutos hasta la playa de Amanwella. También muy bonita pero de otro estilo, ya que es mucho más grande. Eso sí, de bañarse, chungo a no ser que seas David Meca. El oleaje impresiona, así que me mojé hasta los tobillos solamente. Estuvimos un buen rato descansando, ya que el día había sido largo por el madrugón.

A la vuelta cenamos en una guesthouse cercana ya que en la nuestra no había posibilidad y bastante bien (1500LKR). Tras eso, al dormitorio-sauna a recuperar fuerzas. El día siguiente iba a ser tranquilo y eso ayudaba a descansar aún más.