Después de dormir casi 10 horas y con noodles para desayunar he ido para el centro de buceo. Vaya tropa me ha tocado para este vida a bordo de 4 días. 5 holandeses y 2 canadienses de edad avanzada...
Los cuatro días de este vida a bordo son por la zona sur de Komodo. Se ve que estos días ha hecho muy mal tiempo por lo que han modificado un poco el planning y en vez de ir primero al sur de Rinca vamos a la isla de Padar y el sur de Rinca para mañana según la previsión. Son tres horas en barco y los pensionistas a las 20 minutos de navegación están todos durmiendo. El camino es muy bonito pasando por islas pequeñas con sus delfines y todo, aun así a la hora yo también me he echado mi siesta borreguera y es que el balanceo del barco es mortal para dormir.
Los guías estos 4 días van a ser la mujer de ayer, Lisa y un indonesio un poco flipaete, Hila, muy happy se podría decir. Hemos llegado a la isla de Padar. La isla está bastante chula porque tiene un perfil muy montañoso con pináculos saliendo del mar. El primer buceo ha sido en "secret garden". De los 8 que somos dos no bucean y han venido acompañando a sus parejas... Así que aun mejor. En mi grupo íbamos una pareja de holandeses, el guía y yo. La inmersión es una pared de coral, en un principio se recorre desde los 20 metros para volver sobre los 10. La zona sur es un buceo donde se supone que el coral está mejor que en el norte pero al haber menos corrientes no hay la locura de tiburones del norte, es un buceo de cosas pequeñitas. Aun así hemos visto un tiburón punta blanca. Esta chulo porque al fijarte más en el coral se ve más vida pequeña, nudis, pez rana, sepias pequeñitas...

Después del buceo hemos comido y el barco se ha refugiado en la bahía de Padar. Por la tarde hemos hecho un ruta andando por la isla de Padar para ver el atardecer. Muy corta pero preciosa. Aún así tenía su desnivel y la mitad de los retirados no ha querido hacerla. La ruta son dos kilómetros nada más. Sube por una cresta hasta un punto en donde se ve el mar a ambos lados de la cresta con sus playas de arena blanca. La isla encima está poblada de ciervos pequeñitos a lo bambi, con toda la hierba que tienen dudo que tengan muchos competidores.

Después de la ruta. Se hace tiempo mientras nos dan banana frita, que está bastante buena, y té. Tras el piscolabis y, ya de noche, hemos hecho la nocturna. El buceo nocturno ha sido en la bahía. Una inmersión llena de coral con un montón de nudis enormes que durante el día están bajo las piedras. Cangrejos, congrios, peces rana... el guía cada vez que veía algo me lo marcaba y me hacía una señal de "que guay tío" con el pulgar y el índice levantado... En fin. La nocturna nunca defrauda, me gustó más la de Wainilu pero aún así el buceo nocturno sigue siendo de lo que más me está gustando de momento. Tanto en Tulamben como aquí en Komodo.

Después de la nocturna hemos cenado y luego hemos estado hablando en la zona común. La guía Lisa al menos tiene gracia y te ríes. El indonesio mientras tocaba la guitarra, el tío solo se sabe baladas... Junta las 9 de la noche, recién cenados, baladas y retirados y en media hora estaban la mitad durmiendo. Por mi ningún problema si no fuera porque estaban en donde se supone que yo duermo! Al rato, cuando el indonesio ha dejado de tocar la guitarra, parece que se han dado por aludidos y se han ido a sus camarotes.
Mañana, si el tiempo es bueno, iremos al sur de Rinca. De momento no parece malo así que crucemos los dedos.