La ciudad de Kanchipuram es famosa por sus sedas y por sus templos Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo nos dio una sensación extraña, que no la hace cercana. Era nuestro primer contacto con el Sur de India, pero no acababamos de verle diferencias con el Norte.
Desde las afueras aparecen numerosos carteles de lugares para comprar seda con fotos de mujeres vestidas con luminosos saris. La industria de las bodas y de la joyería es una de las mas importantes de india, al menos, a decir de lso numerosos carteles que pueblan sus carreteras. Un sari tradicional aúna ambas cosas: ropa de bodas y eventos, así como valioso bien de lujo: este tipo de saris combinan seda y oro.
El gran templo de Ekambareshwara
Callejeamos un poco buscando el gran templo de Ekambareshwara. Pasamos junto a varias bandas de músicos que se dirigen al templo para una fiesta. Cuando llegamos al templo Ekambareshwara, nos encontramos con la sorpresa de que está comenzando una ceremonia religiosa con numerosos participantes. Todo es más informal y relajado, así que aprovechamos para hacer cientos de fotos, envueltos en la muchedumbre.

Los brahmanes están arreglando a una estatua de Ganesha de plata sobre un trono, mientras la gente alrededor parece muy entusiasmada. Es sorprendente el fervor qué despierta. Despues de un rato, disfrutando del espectáculo, entramos en el gran templo.
Resulta que como es día festivo el de la taquilla se ha ido, pero como India es una tierra de "oportunidades", en ella se ha metido un espabilado que nos cobra la entrada, la cámara, los zapatos... y si nos descuidamos hasta el visado de entrada India.
Nos pillaron con las defensas bajadas y nos dimos cuenta tarde del timo... justo al salir, cuando leímos un cartel que decía que no pagásemos entrada, que era todo gratis.
El templo es uno de los grandes templo el culto a Shiva. Es impresionante ver las columnas de piedra esculpidas. Damos un largo paseo por sus pasillos con bellas columnas esculpidas. En el centro hay un mango sagrado que forma parte de una leyenda que da sentido al templo.

Recorremos sus pasillos con una cierta timidez. A veces la gente se acerca para hacerse fotografías, sobre todo con los niños y eso nos va animando cada vez más.
Templo de Kailasanathar
Cogemos el coche y nos dirigimos a un templo a las afueras, uno de los más antiguos de Tamil Nadu (de la dinastía Pavella), el Templo de Kailasanathar, que también es Patrimonio de la Humanidad. Quizá no sea tan grande como otros, pero tiene su encanto y unas bellas pinturas escondida por los rincones. La entrada es gratuita.

Kanchipuram, no seria Kanchipuram sin sus telares de seda
Después de un tiempo paseando por el templo y quemándonos los pies, nos dirigimos a uno de los miles de telares de seda que tiene la ciudad.

Nos enseñan un telar antiguo completamente manual. Un sari puede tardar en tejerse más de un mes. Son auténticas obras de arte en seda y oro. Una de las cosas qué nos llama la atención es que ambos lado de la tela tienen el mismo dibujo: son completamente reversibles.
Como es de esperar, al final de la visita, parada obligada en la tienda de telas después de lo cual nos cargamos con un par de pequeñas piezas para regalo.
Los tres "incidentes" de Kanchipuram
En esta ciudad vamos a tener tres incidentes que nos hacen recordar al norte de India: a la entrada de la ciudad nos intentan cobrar la policía en especie "donativo" para el "partido del gobierno" puesto que están en elecciones y necesita "financiación".
Lo resuelve el conductor, supongo que con dinero, puesto que se llevó al policía detrás del coche para que no lo viéramos.
El segundo incidente fue el del falso taquillero en el templo Ekambareshwara.
Por último, en el templo de Kailasanathar, dónde un falso guía intento hacerse pasar por funcionario para que le pagásemos. Podemos decir que no fue una entrada gloriosa en India...
En el Norte de India estas incidencias son más habituales.
Después de dejar la ciudad continuamos hacia la costa por pequeñas aldeas y carreteras un poco enrevesadas. El paisaje es bonito con numerosos arrozales y palmeras. Es el final de la estación seca y están cosechando el arroz.
Kanchipuram, Mahabalipuram y la capital de Tamil Nadú, Chennai, forman un triangulo equilátero de 60km. En caso de desplazamiento entre ellos... porque te da igual empezar por cualquiera de ellos. En nuestro caso no iremos a Chennai (la antigua Madrás), pues no tiene un gran atractivo como ciudad turística, aunque sea una ciudad muy importante desde el punto de vista comercial e industrial.
Kanchipuram es tristemente famosa por ser un lugar donde sigue existiendo la esclavitud y el trabajo infantil: niños comprados a padres pobres, para trabajar en los talleres locales sin ningún derecho. La ley lo prohíbe, pero parece que las autoridades locales no hacen nada al respecto.
Más fotos de Kanchipuram:
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