Realmente esta jornada ha comenzado ayer y continúa hoy...
Miércoles 23 de septiembre. Ayer a las 22:55, hora del pacífico, despegaba mi avión de Las Vegas y a las 6:05, hora del este, aterrizo en Charlotte. Así que aunque apenas he estado hora y media, puedo decir que yo estuve en Carolina del norte...
A las 7:35AM ya estaba tomando otro vuelo que me dejará a las 9AM en el aeropuerto Ronald Reagan de la capital.
Quiero recordar de nuevo que este vuelo interno lo tuve que pillar para poder usar un cupón de descuento de 200$ gentileza de American Airlines y sus retrasos. Así que decidí desplazarme desde Las Vegas a Washington DC, porque la capital puede ser más interesante que la ciudad del pecado.
A las nueve ya estaba en tierra. El primer paso, desplazarme hasta el alojamiento para dejar la maleta. El problema: está en Capitol Heighs, justo al otro extremo de la ciudad, y técnicamente ya en el estado de Maryland. Menos mal que la línea azul de metro conecta directamente el aeropuerto con Capital Heighs.
No sé si realmente hay tanta distancia o es que este metro es lentísimo. Quizás un poco de todo, y además en la capital todo tiene otro ritmo, generalmente impuesto por los federales. Y hoy no va a ser una excepción. De hecho, no creo que sea de los mejores días para visitar la ciudad.. o si. (ya veremos)
El caso es que me ha llevado bastante llegar a la casa, y tampoco es que el barrio sea muy alegre, la verdad. Digamos que solo valía lo que costó.
De vuelta al centro, lo primero el National Mall. Como suele pasar, la cúpula del Capitolio está llena de andamios, con lo que no luce en las fotos.

Por suerte hay otra cosa que sí luce mucho mejor...

...y me acabo de acordar que no he desayunado...
parece que todavía les estoy oyendo las campanillas... Ahora que ya he desayunado en condiciones, tengo fuerzas para recorrer el National Mall. Después de haberlo visto tantas veces en la televisión y el cine, ya nada es nuevo; aunque sigue impresionando verlo en directo. Los museos, la casa blanca, el monumento a Washington, el Lincoln Memorial. Eso sí, seguridad a más no poder. Coches patrulla de todas las agencias conocidas y por conocer, y policía en cada esquina. Y es que no podría haber elegido mejores fechas para visitar DC. Ayer por la tarde, el Papa Francisco ha llegado a USA en uno de sus viajes, y precisamente hoy está en Washington. Después me enteré de que precisamente hoy iba a hacer santo a un fraile español, Junípero Serra, que fue el fundador de las misiones repartidas por la costa oeste de EEUU, y que había visitado en mi anterior viaje por allá. Así que a la ya habitual paranoia de seguridad en DC se le unía esta visita.


Con las tonterías, es la una y solo he visto el Mall. Para almorzar me decido por hacerlo en Georgetown, y la verdad es que me he quedado gratamente sorprendido por este barrio. Nada que ver con los barrios típicos americanos. Podría pasar como el barrio tradicional de cualquier ciudad europea. Callejuelas, casas bajas de materiales tradicionales, árboles y canales...



Eso sí, el barrio tiene una pinta de caro de coj***s.
Otro de los motivos por los que hice escala en Washington fue que tengo allí un amigo desde hace tiempo y estuve pasando la tarde con él y su familia. Me había ofrecido su casa para alojarme, pero aún vive más lejos que Capitol Heighs, por lo que no me compensaba.
A la vuelta, ya anocheciendo, me topé con el mayor atasco que podía imaginar en DC, ya que había terminado el acto del papa y media ciudad estaba cortada para la comitiva. El transporte público estaba colapsado por los miles de personas, en su mayoría hispanos porque solo los oía hablar en español. Parece que lo de hablar alto por la calle no es patrimonio exclusivo de los españoles. También lo hemos exportado junto con el idioma...
Al menos, mientras esperaba el bus, pude ver en todo su esplendor lo que es una comitiva americana: más de una docena de Harley Davidson de la policía rugiendo como leonas, coches patrulla cada cual más grande y potente, coches camuflados de la secreta, el FBI, y así hasta más de cincuenta vehículos entre los que solo debía faltar un tanque.. Madre mía qué despliegue!!!
En casa me esperan los últimos víveres que he ido acumulando durante el viaje. Ahora toca consumir todo antes del viernes.
Mañana, más Washington DC.