Martes 22 de septiembre, y no tengo ganas de caminar.
Es por la mañana temprano y he dormido gracias al aire acondicionado, toda una experiencia nueva para los que vivimos en la esquina ibérica con mantita y colcha en agosto...
Pensándolo fríamente hoy, con la experiencia de la tarde anterior hubiera tenido suficiente. Definitivamente, como dice Paco Martinez Soria, "la ciudá no es para mí"
Hoy termina esta parte del viaje, pues toca coger vuelo hoy mismo. En el hotel no han tenido ningún problema en guardarme la maleta todo el día, como tampoco me han puesto pegas a usar su transfer gratuito al aeropuerto aunque pase todo el día por medio.
El plan de hoy es sencillísimo. Ver la ciudad lo que se pueda o lo que uno quiera. Aunque no estoy para mucho caminar, que se me han puesto los pies en carne viva ayer. Hay que jod**se. En fin, paseo por el Strip hasta el Luxor. Si, muy bonitos los casinos, todo muy kitsch, pero vamos, que no es lo mio.




El New York, el Excalibur, Flamingo St, Luxor... Si alguien quiere leer alabanzas de las Vegas en plan que bonito es todo y esas cosas, que lea mejor otro diario.
Como no puedo caminar y hace un calor que te cagas (dos razones más para odiar esta ciudad


Si hablamos del downtown de LV, hablamos de Fremont St, con los primeros casinos, el letrero del cowboy, el archiconocido letrero de Welcome ( y calla
Después de comer en el centro, vuelvo al Strip, que también hay que ver algún casino por dentro. Lo del juego casi mejor otro día, pero aprovecho para refrescarme un poco dentro del Bellaggio. Estoy por meter los pies en la fuente del Bellaggio...
Tras ver el espectáculo acuático, estoy que tiro la toalla. Entre el calor y los pies no puedo. Tampoco es que tenga especial interés en ver nada más, pero es la excusa perfecta.
Hago una merienda-cena, como un brunch pero por la tarde, antes de ir al hotel. Tengo que recoger la maleta y esperar el transfer que me llevará al aeropuerto.
La despedida de Las Vegas es, como no, típica. Máquinas tragaperras hasta en la terminal. Pero de mí no se van a llevar un dolar.

A las 22:55 hora del pacífico del martes 22 de septiembre de 2015, sale mi vuelo de US airways. Es un vuelo especial porque el 17 de octubre de ese año, la compañía, ya unida a American Airlines, deja de operar como tal. Es, por tanto, uno de sus últimos vuelos después de 76 años.
Adiós US airways y adiós Las Vegas.

Esta noche la pasaré en el aire. el vuelo durará toda la noche y aterrizaré en en el aeropuerto de Charlotte, Carolina del norte, a las seis y cinco de la mañana, hora de la costa este, del miércoles 23.
Es solo una escala al siguiente destino. Oficialmente he pasado ya por los cuatro husos horarios de la américa continental. Pero eso será mañana.