Últimas horas en Langkawi. Súper desayuno en Tomato (18MYR) y relax en la playa, que gozada estar casi solos y sin cientos de motos acuáticas, plátanos hinchables y lanchas con música.



Aproximadamente a las 12 nos fuimos al aeropuerto precio fijo de taxi 22 MYR, por cierto, tampoco se regatea no hagáis el cateto como yo, lo intenté ya que por menos de 10 minutos de trayecto te cobran 22, vamos un abuso, y me respondió un taxista que me fuese en moto si tan caro lo veía y todos los demás riéndose…los Hindúes fueron las personas más desagradables que nos encontramos durante el viaje y sobre todo en esta isla.
La idea era una vez en KLIA 2 ir hasta Putrajaya en el KLIA transit pero en el aeropuerto tardaron en salir las mochilas más de una hora y media. Una vez allí para llegar a la mezquita rosa subimos en el autobús 1 pero con tanto retraso llegamos tarde a Putra Mosque y no nos dejaron entrar aunque de todas maneras sólo el verla por fuera ya merecía la pena. Nos resignamos que no podríamos ver nada más y bajamos al parque para seguir paseando y cuando ya oscureció empezó la odisea…para no volver a la plaza de la mezquita caminamos en lo que creíamos que era la dirección correcta pero no había ni una sola parada de autobús ni nadie a quien preguntar ni tan siquiera un taxi! ¿¿era una ciudad fantasma o qué?? A todo ello hay que sumarle el calor que hacía, que no nos quedaba agua y el agotamiento que llevaba encima. Ahora lo recordamos y nos reímos con ganas pero fue un momentillo bien tenso porque para colmo los dos estábamos sin batería para poder consultar el google maps y no había ni una sola señal que indicase dónde estaba la dichosa estación de tren. Y por fin vi una parada de autobús y dije aquí me quedo, por lo menos hasta que pasara cualquier autobús y poder preguntar, pero nada! 35 minutos allí y no pasó ni autobús, ni taxi, ni peatón. Luego resultó ser que la estación estaba a 5 minutos andando





Esta noche la pasaríamos en K.L en el barrio chino y a un paso de central Marquet y Petaling St. Una zona muy recomendable al igual que la guest house. Cuando dejamos las mochilas y llegamos a Petaling St ya estaban recogiéndolo todo así que tomamos unos pinchos de un puestecillo y nos sentamos a cenar en uno de los restaurantes (9 de los pinchos+38MYR).
