Con dos maletas de 88l (21 kg), una de 60l y otra de cabina, más varias mochilas, nos presentamos en la T2 de BCN con 2 horas de antelacion. Poca cola, asignación de asientos aceptable (el avión es un Airbus 310-300) con 3 filas de 3 asientos, nos situaron 3 +1 en la misma fila. No quise pagar los 20 euros por persona que pedían por escoger asiento on-line. Embarque puntual y salida en hora.
Airtransat es una compañia low-cost, asi que ya imaginaba que no podíamos esperar mucha calidad: los asientos tipicos de clase turista, estrechos aunque más distancia entre filas que los aviones de corto alcance. El mio en fila 13, no era reclinable por salida de emergencia detrás. Pantallas de tv comunitarias con alguna peli en español, otras sólo en ingles y francés. También tiene un sistema de entretenimiento via wifi, que permite acceder via tablet o smartphone a algunas pelis y series, todo en inglés y francés.
El servicio de comidas, claramente low-cost. Embarcamos a las 13:15, y la primera y única comjda se sirvió a las 17h, consistente en un sandwich y un paquete de galletas. Previamente habían servido una bebida (soft).
Cada dos horas aprox ofrecían un vasito de agua del grifo de dudosa salubridad. Recomiendo comprar botellas de agua antes de embarcar.
Para variar, en la fila de delante se sienta pareja con crío pequeño que cada hora nos obsequia con una rabieta a voz en grito y cada cinco minutos con balbuceos chillones. Me pregunto cuando prohibirán de una vez viajar en transporte público con especímenes menores de 6 años o que pongan aviones adult-only, como hacen algunos benditos hoteles.
Para variar también, (editado moderador) su papaíto se pasa todo el viaje con el asiento reclinado hacia atrás. Viajar en avión es un placer, no cabe duda.
Tras ocho agradables horas de esa guisa aterrizamos por fin en Toronto. Hacemos media hora adicional de cola para el control de pasaportes. Recogemos maletas sin novedad y tras entregar la declaración de aduanas (que se rellena en el avión, prometiendo por lo más sagrado que no transportas armas ni explosivos ni animales ni plantas ni comida ni joyas ni ná de ná) pisamos por fin tierra americana.
Esperábamos llegar a un clima nórdico, pero tal como ya nos anunció el piloto del avión, Toronto nos recibe con unos asfixiantes 35 grados de temperqtura y 85% de humedad, unas condiciones más propias de un clima tropical que de un pais que limita con el oceano Ártico…
En fin, como somos 4 personas decidimos coger taxi. Hacemos una pequeña cola en la parada y finalmente nos asignan un majestuoso Lincoln negro conducido por un señor impecablemente vestido con corbata y turbante, que no resulta ser muy hablador. El coche también es asombrosamente silencioso, y como toda buena suspensión americana hace que parezca que flote sobre el asfalto. Por el camino observamos la mayoria abrumadora de coches enormes, todoterrenos, pickups, Dodge, Chevrolet, Cadillac, GMC, Lincolns, Ford, etc. aunque también se ven bastante coches japoneses y coreanos y algún que otro Volkswagen, BMW y Mercedes.
Tras media hora sorteando atascos y bordeando el lago Ontario llegamos por fin a nuestro destino Airbnb, en Queen St. West esquina Euclid Avenue. Según el propietario, el barrio es el más “cool” de la ciudad, aunque aparentemente son casas destartaladas de una o dos plantas y aspecto arrabalero.


El taxi nos cuesta 46 dolares. En general os aconsejo coger taxi si vais en grupo de 4, sale casi igual que el transporte público y es más rápido. Un trayecto medio cuesta unos 12- 15 $ . En general no es necesario dar propina y los taxistas son eficientes e incluso amables. Uno incluso no puso el taximetro en marcha mientras nos esperaba en la calle a que sacáramos las maletas de casa para llevarnos al aeropuerto, cosa desde luego inaudita en nuestras latitudes...
En cuanto a los tranvias y metro van con tokens, cuestan unos 2$ por trayecto. Los fines de semana se puede comprar un day pass por 12 $ que vale para una familia de 2 adultos y 2 niños todo el dia. La red de tranvias es extensa y pasa a menudo, y metro también funciona muy bien aunque sólo hay dos lineas.
Lo más desaconsejable para moverse por Toronto es sin duda el coche particular, la circulación es compleja para el visitante, hay señales y costumbres diferentes a Europa. Sobre todo mucho cuidado con los tranvias, si se paran en medio de la calle para descender pasajeros es obligatorio pararse detrás y no adelantarle nunca por la derecha ya que podríamos atropellar a los pasajeros que van a descender.
Por último, también hay un servicio de alquiler de bicis parecido al bicing. La ciudad es completamente plana y puede resultar una buena alternativa para moverse.
Siguiendo con nuestra historia, el tal David de airbnb me dice por mail que la llave está en el buzón. La casa en general es mucho más vieja que en las fotos y nos llevamos cierta decepción. El calor es asfixiante y la casa, enorme, solo tiene dos aparatos cutres de aire acondicionado que apenas refrescan. Estamos muertos de hambre y sueño (son las 19h locales, o sea la 1 de la madrugada para nosotros). Queen street es un barrio hipster total y está lleno de bares de copas y algunos restaurantes de moda, pero es viernes y en los más fashion hay cola. Localizamos una hamburgueseria medio decente y ahi nos metemos. Los próximos 10 dias la hamburguesa y las patatas fritas formaran parte de nuestras vidas. No os creais nada de las exquisiteces de la cocina de Quebec porque solo existe en contados restaurantes difíciles de encontrar. Lo habitual es hamburguesa, pollo, y ensalada, y si teneis suerte, fish & chips. Y lo mismo aplica a Toronto, con más motivo aún pues es una ciudad muy americana. Eso si, las hamburguesas son baratas, se puede comer por unos 15 € pp propina incluida.
Hago aqui el inciso de las propinas, pues creo que hay un error básico de concepto. En realidad la famosa propina del 15% no es una propina, sino que estas pagando el SERVICIO, que NO ESTA INCLUIDO en el precio. Tampoco están incluidas las taxes, que son otro 13% más o menos. El 15 % de servicio se calcula sobre el total antes de impuestos,y en la cuenta suelen traer el cálculo ya hecho del 15%, el 18% y el 20% como sugerencias para que tu elijas lo que quieras, pero el minimo es el 15% siempre que te hayan servido en la mesa. En algunos bares de copas y por supuesto en sitios de comida rápida no hay que pagar el servicio. En el resto, sí, y tendrás que tener una razón muy convincente para no hacerlo y desde luego te pedirán que la expliques.
Y con eso nos fuimos a dormir (o a intentarlo) en nuestra primera y calurosa noche en Toronto.