Tocaba despedirse de esta isla tan paradisiaca para tomar rumbo a un nuevo destino, Iguazú. Nos esperaba un día duro de viaje en carretera y con un par de vuelos incluídos. Unos días antes, había contactado con Marcus para hacer el traslado desde Jacarei hasta el aeropuerto Galeao de Río de Janeiro (os dejo el contacto por si a alguien le interesa +55 (21) 99816-9331). Una vez más decidimos por esta opción en lugar de la del bus y nos salió más barato que la ida, 220 reales y nos dejó en la puerta de la terminal. Sigo pensando que acertamos pero cada uno tiene que decidir, ahí no os puedo ayudar.
Al llegar al aeropuerto nos pasó una cosa impensable en España. Teníamos contratado el vuelo hasta Foz do Iguazú que era con escala en el aeropuerto de Sao Paulo con lo cual llegaríamos sobre las once de la noche. Al ir a realizar el check-in, nos dice un chico de la compañía aérea Latam que si queremos tiene dos sitios libres en un vuelo que sale en menos de una hora y que va en vuelo directo, sin escalas. Por supuesto que lo aceptamos encantados y llegamos a Foz do Iguazú a las 6 de la tarde, en lugar de a las once, sorprendente sin duda.

Le hicimos caso y la verdad es que no podemos decir que nos fuera mal del todo...
