Día 5. Safari en PN Serengeti Central
Nos despertamos pronto para emprender el viaje hacia el PN Serengeti. De camino, más poblados Masai como el que habíamos visitado el día anterior y largas llanuras de hierba y caminos de tierra.
Tras una hora de viaje ya estábamos en la puerta que rezaba "Serengeti National Park". Sí, estábamos entrando en el parque que tantas veces hemos visto en los Documentales de La2 y no nos creíamos que tantos miles de kilómetros, tantos emails intercambiados con Lengo para decidir el viaje, tantas charlas durante la cena entre nosotros para pensar que podíamos añadir o quitar...por fin estábamos ante el sueño de ver el Serengeti.
Tras esperar a que Ezequiel hiciera los correspondientes papeleos en la entrada, por fin entramos en el parque. A primera vista ya te das cuenta de que es algo totalmente diferente a los demás. Aquí todo es enorme e inalcanzable como ya decían los masai ("Siringet" = llanura infinita) y te das cuenta de la dimensión de este parque. Muchas veces circulamos totalmente solos, con el silencio de la llanura y el solo sonido del 4x4 sobre la arena. Tras otra media hora adentrándonos en el parque empezamos a ver otros coches y ya empezamos a ver animales. Una leona preparando la estrategia para cazar un impala, más leones descansando, unos buitres acabando con una presa, fauna en estado puro.
Después del picnic habitual, continuamos con nuestro safari por la llanura y pudimos encontrarnos con un leopardo caminando en una arboleda. No tenía mucha pérdida porque era cerca del picnic con lo que la cantidad de coches que había era considerable. Después de unas fotos de rigor pusimos rumbo hacia otra parte del Serengeti, encaminados poco a poco hacia el centro donde teníamos nuestro alojamiento. Las distancias son tan grandes que no puedes circular alegremente por ahí sin perder las referencias porque podrías encontrarte demasiado lejos del alojamiento llegada la hora de volver. Evidentemente, es algo que todos los guías tienen en mente.
Tras encontrarnos en el camino con una comunidad entera de agradables monos (habría 50 ejemplares) llegamos a nuestro alojamiento. En este caso hicimos un upgrade al Tanzania Bush Camp puesto que entendíamos que el ofrecido como primera opción quizás era demasiado básico. Este tented camp lo recomiendan en su configuración Óptima (hay 3: Economy, Optima y Luxury) así que consideramos que sería el punto medio que buscamos. Superó nuestras expectativas de manera sobrada porque nos esperábamos unas tiendas de campaña cutres en la sabana y en realidad eran unos tented muy cuidados, casi diría que con cierto toque lujoso, integrado perfectamente en el entorno y con una autenticidad inigualable. Si bien los lodges te dan una comodidad añadida y seguramente te traten mejor, los tented camp tienen una autenticidad especial que te hace sentir que estás en medio de la sabana africana.
Tras cenar tranquilamente y descansar un poco, fuimos a descansar. Al día siguiente habíamos pedido a nuestro guía hacer un safari al amanecer porque es un momento en el cual la fauna está muy agitada en busca de comida y lo hace más interesante. Ezequiel no nos puso ningún problema, así que tocaba madrugar mucho.