
El Cairo
25 grados, aterrizamos después de un vuelo con solo la mitad de pasajeros, el sellado de pasaportes perfecto, la policía y el personal muy amables… tomamos un taxi sin problema, en el mismo hall del aeropuerto hay varias ofertas de taxis que te lleven al hotel.
Es viernes, un transito infernal en Cairo, noto mas limpieza en las calles, mas coches nuevos, pero la manera de conducir no ha cambiado, desde dentro del vehículo te asombras que ni siquiera se rocen, desde afuera que no te atropellen.
20 millones de personal, es increíble, un lenguaje de cláxones, al fin llegamos al hotel
Conrad
Aun recordamos, muchos años atrás, nuestros primeros viajes a Egipto, como nos gustaba este hotel en el Cairo, con el tiempo fue pasando solo a la memoria , hasta hace poco en que volvimos a alojarnos en el, fue una catástrofe, nada era igual, nada nos recordaba lo qe habíamos vivido en el; Crisis; falta de mantenimiento; falta de turismo, no se, pero asi fue.
Nos hemos reencontrado
Si, era el de siempre. Mini bar lleno, moquetas limpias, baños en perfectas condiciones, cambio de toallas y ropa de cama, wifi en todo el hotel, bufet perfecto…..
Incluso la bascula del baño marca 5 kg menos de lo que realmente peso, un regalo mas de Egipto, bajo solo al hall, sentado observo lo variopinto de un hotel en el próximo oriente como si de una película fuera, me siento un poco Hercules Poirot el personaje de Agatha Christie, escudriño a la gente, a los personajes nada novelescos a los que veo: jugadores del casino, novias, músicos, meretrices, quizá agentes del Mossat, quizá vendedores de antigüedades robadas, el sueño me vence , la fantasía termina.


Una escapada a Suez ciudad, donde su museo y sus restaurantes de marisco, seran la primera etapa.
Otros museos seran objetivo de la escapada , alguno cerrado, aunque nos lo abriran, como el museo de la universidad de Tanta.
Terminaremos el viaje en un lugar que me hace mucha ilusion: Naukratis, este lugar (desolado...