Miércoles 1 de marzo en Moab y creo que aquí ya he estado...
Efectivamente, estuve aquí hace dos años y dejé constancia de mi visita relámpago en el diario correspondiente. Se puede ver información y fotos adicionales a la etapa de hoy.
www.losviajeros.com/ ...hp?b=12902
Esta ocasión vamos a estar dos noches en Moab, así que tendremos algo más de tiempo. Nuevamente, todos los del grupo salvo D. hemos estado aquí antes, pero aún así vamos a repetir visitas y de paso realizar algunas pendientes.
Hoy después de salir como cada mañana del hotel correspondiente, tenemos que hacer algo de compra para el día, y sobre todo reponer la neverita que se nos ha roto.
Lo primero que haremos hoy será realizar un tramo de la carretera escénica 128, que saliendo de Moab hacia el noreste, discurre en paralelo al Río Colorado por su "pequeño" cañón (digo "pequeño" en comparación con el archiconocido "Gran Cañón")

La carretera serpentea siguiendo al río, que en esta zona ya tiene un caudal considerable. Es un aspecto que no puedes apreciar en el Gran Cañón porque lo ves allá abajo tan minúsculo que no te haces una idea de sus dimensiones. Podría decirse que es como un viaje al pasado del Gran Cañón, cuando todavía el río comenzaba a formarlo con su continua erosión.
Un poco más adelante, un valle transversal se abre a nuestra derecha. Es conocido como Castle Valley y en él se han rodado series como Westworld por sus características tan típicas de películas del oeste. Destaca especialmente ese frente casi rectilíneo que forma el borde sur. Un barranco de quinientos metros de altura y unos veinte kilómetros de longitud que parece cortado con un cuchillo. Por contra, el fondo del valle es muy amplio y llano y destaca en medio la Round Mountain y la Parriot Mesa. Pero sobre todo, la aguja de Castleton Rock





Aunque la carretera 128 continúa río arriba, decidimos que es mejor dar la vuelta y continuar con la visita al Parque Nacional de Arches.
Tras la breve parada en la entrada para enseñar el pasaporte y el pase anual, comenzamos la ruta habitual del parque. Primera parada en Park Avenue y La Sal Mountains Overlook. Una vez más el contraste cromático entre los diferentes estratos de roca da lugar a paisajes impresionantes.



Seguimos avanzando y deteniendo nuestro paso por los diferentes miradores del parque: Balanced Rock, Parade of the Elephants, Turret rock, Windows y sobre todo Double Arch. A mí es el que más me sigue impresionando. Cada uno con su correspondiente trail, precisamente en el último nos sale al paso un tipo que se veía claramente perjudicado y hablaba un idioma extraño, mezcla creemos entre inglés y swahili con acento australiano; no sabemos si fruto de la belleza del lugar o alguna sustancia introducida dentro de su cuerpo recientemente...
Muy poca gente en los trails y miradores, y por supuesto nada comparable a la otra vez. Teníamos Arches casi para nosotros.




Aunque nada comparado a la experiencia de D. Es su primera vez en Arches y está flipando con todo. No hay nada como ser novato en estos sitios.
Aunque los demás ya habíamos visitado El Devil's Garden (al menos en parte), repetimos la experiencia para que D. pudiese ver la principal atracción: el Landscape Arch. Como siempre nos quedamos sin palabras.

Hoy es uno de marzo y supuestamente hoy comenzaban una serie de obras en el parque para adecentar las carreteras. Dichas obras incluyen cortes de carretera y cierre del parque en horas nocturnas. Cuando nos enteramos de la noticia, unas semanas antes, se nos cayó el alma al suelo temiendo que una vez más algo nos impediría ver todo lo que queríamos ver en el parque. Yo me dejé cosas en el tintero por falta de tiempo en la última visita, pero es que R. y A. han estado en otras ocasiones y por causas ajenas a ellos no han podido ver lo que todos vamos a ver hoy sí o sí. Lo siguiente era un punto innegociable e inaplazable. Delicate Arch.
Esta vez no hay excusas, tenemos tiempo de sobra, la climatología es propicia, no hay obras, ni inundaciones ni otro desastre natural o artificial. Hemos calculado además la ruta para realizar este trail al atardecer, que es cuando más bonito está el arco.
Dejamos el coche en al parking de Wolf Ranch, que como su nombre indica, está al lado del Rancho Wolf. A cualquier cosa le llaman rancho. En este caso es una vieja caseta de una familia que se le dio por vivir aquí porque a la enfermedad del padre de familia le venía bien este clima seco.
Para el Delicate Arch tienes dos opciones: una ir en tu coche hasta un mirador al otro lado del valle, donde lo ves desde lejos, y otra hacerte un trail completo de casi cinco kilómetros ida y vuelta para acercarte a su base, pero no lo ves hasta el final. Desde el aparcamiento hasta el arco prácticamente es todo subida (menos mal que la vuelta es todo bajada).




El lugar es una auténtica obra de arte! El arco en sí, parece moldeado por alguien en vez de la casualidad de la naturaleza. Esas montañas La Sal cubiertas de nieve viéndose a través del arco, la puesta de sol que lo ilumina, ese inmenso agujero a sus pies que parece un desagüe gigante o un remolino petrificado...
Con razón no solo es el lugar más característico del Parque Nacional Arches, sino de todo el estado de Utah. Hasta lo tienen en sus matrículas de vehículos. Una maravilla a la vista.
Nos quedamos un buen rato observando, disfrutando del entorno y el lugar, mientras la luz crepuscular del sol se va aproximando al horizonte. Teníamos que volver a Arches, aunque solo fuese para poder disfrutar de este lugar. Y pensábamos que estaría más lleno de gente, pero por momentos parecía que estabas solo. diez o veinte personas a tu alrededor en un espacio tan grande apenas se notan.
Mientras retornábamos al coche, ahora ya todo cuesta abajo, sigue subiendo gente a pesar de que ya no tendrán las mismas condiciones de luz, una vez que el sol está a punto de ocultarse en el horizonte.
Por hoy se terminan las visitas, aunque teníamos planeado parar en el Visitor Center de vuelta a Moab, resulta que estaba ya cerrado, suponemos que por horario de invierno todavía, así que volvemos a Moab para realizar algo más de compra. Por no cenar en la habitación, decidimos que nos vamos al McDonalds de turno a llenarnos de colesterol. D. quiso probar suerte con su nivel de inglés e invitarnos a los demás, pero no sabemos qué clase de conversación tuvo con el camarero que en lugar de los cuatro menús que queríamos, nos ha servido un Big Mac y un Happy Meal para los cuatro...!!
Aun vino lo mejor después cuando el camarero, al ver que no nos entendíamos, nos pregunta: "Do you speak spanish?" Se nos iluminó la cara. Ahora podremos entendernos. "Yes" respondemos. "Sorry, I don't speak spanish..." nos dice....
Entonces para qué c**o preguntas?
Tras las risas y deshecho el entuerto, conseguimos cenar dignamente y solo nos queda volver al hotel de concentración y esperar al partido de mañana.