Caracas, Venezuela — martes, 6 de diciembre de 2011
Hoy es seis de diciembre, justo falta un mes para un evento tan relevante, como es mi cumpleaños, al menos para mí.
Y que van a ser seis décadas; tenía que pensar en algo notorio para pasarlo bien.
Entonces, primero pensé en una posible estadía en algún buen hotel de la city, mas luego, me vino esta idea que me pareció más acorde con migo.
Les comento que:
Fui a las oficinas de Aerotuy en el Edificio Gran Sabana, en el Bulevar de Sabana Grande de Caracas. Para llegar de lo más fácil, hay que bajarse en la estación del Metro, de Sabana Grande y salir por la boca del metro que está orientada al este, a Chacaíto. Pasas una calle y el edificio está a la media cuadra del lado derecho, según vas caminando.
Es un edificio grisáceo como de 5 ó 6 pisos. Es antiguo, pero está bien conservado, como yo. En el local comercial a nivel de la calle, del mismo edificio; está un negocio que se llama RECORLAND y es muy conocido por todos.
Aerotuy, está en el quinto piso. Saliendo del ascensor se topa uno con la entrada, que es de puro vidrio. Esperas que te abran y solicitas información con la chica de la entrada o recepción.
Luego a mi me hicieron pasar y me atendió otra chica, que me amplió la información. Me dijo que el boleto se bajaba de internet, pagándolo con tarjeta de crédito (lógico). Me tubo paciencia y salí convencido de que podría vencer a esa internet, que para mí, el comprar un boleto me parecía chino.
Porque de las dos cosas que aprendí ya de grande, el internet fue la segunda más complicada, la primera fue hacerme el nudo de la corbata.
Insistí y persevere, además había tomado unas anotaciones que me dieron las chicas de Aerotuy y que me sirvieron de mucho, hasta que por fin, de tanto dar golpes a la aventura, en uno de esos le di al clavo y conseguí el boleto.
Ya tengo la seña, o sea el localizador y luego debo ir de nuevo a Aerotuy a confirmarlo todo y ¡Voilá! , he aquí... como quien saca un conejo de un sombrero, tengo la ida lista.
LTA Línea Turística Aerotuy
Queda en el Edf. Gran Sabana, en el Bulevar de Sabana Grande, en el piso 5, Caracas. Teléfonos: 0212 - 2123110 al 3114 y 2123135.
Página web:
www.tuy.com.
El Dpto. Reservaciones tiene los mismos teléfonos y este e-mail: ssalazar@tuy.com.
El Dpto. De ventas, tefs. 0212 - 2123106 al 3108 y 2123136, e-mail; sramirez@tuy.com.
Al día siguiente, fui a Aerotuy Caracas, precisamente a confirmar mi boleto electrónico y no solo me atendieron bien otra vez, sino que además, que como a los adultos mayores le salía descuento por edad (15%), me retribuyeron unos churupos* que me cayeron como ramo de novia. *dinero, plata, guita, etc.
Los niños hasta cierta edad gozan de un 50% de descuento, lo que me pareció muy certero. Pero lo que no sé, si estos descuentos son en general o solo para nacionales. Habría que llamarles.
Bueno, ya y gracias a Dios, tenemos todo listo y preparado. A la espera del gran día, pero como en el ínterin, viene Navidad y Año Nuevo, los días se van a ir soon!
Les adelanto que resulta que hay que pagar la entrad al parque, los nacionales pagan 76 bolívares y los visitantes el doble, o sea 152 bolívares. Llevar este efectivo en moneda nacional.
Recuerdo que me he quejado, por el cobro de los Parques Nacionales, pero es un hecho y hay que aceptarlo. Que le vamos a hacer.
Además se debe pagar la tarifa portuaria, son unos 38 bolívares y es razonable. Esto si no está incluida en el pasaje.
Se permiten 10 Kg de equipaje por pasajero y el peso adicional lo cobran a 4,50 ó 5 bolívares por kilo. (1 dólar aprox.)
Deje las oficinas de la línea aérea, casi a eso de medio día. Así que como dicen los cubanos, me fui a la jama, o sea a comer.
Pero cuando ya estaba por entrarle a los alimento, me llego un mensaje grabado en mi celular, seguramente que me llamaron cuando iba yo en el metro.
Y debe ser que como tenía mucho tiempo que no usaba ese servicio casualmente, me lo habían bloqueado. Estando en espera de llamada por curro, tuve que ir a una de las oficinas, donde afortunadamente me solventaron el asunto.
Pero al final, la llamada; tampoco era lo que yo esperaba, claro que gracias igualmente.
Hoy estaba yo de buenas, tan de buenas que al poquito rato de llegar yo a casa, callo un aguacero, que no parecía lluvia, sino más bien que desde el cielo nos tiraban palancanas de agua, como en los carnavales de los pueblos.
Total que, por hoy no hay más que contar referente a este venidero viaje, les invito a que estén pacientes para la próxima entrega, el año que viene.
Entre tanto: ¡FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO!... y mas ná.
(Esto continuará en el próximo capítulo...)