La noche ha sido algo ruidosa, como cuando intentas dormir y los perros callejeros no paran de ladrar... Pues en vez de perros leones. Se oían durante toda la noche y por todas partes. Se llaman unos a otros y cuando rugen se quedan como pillados y se tiran un rato carraspeando.
Al final ha terminado sonando el despertador a las 3:30. A las 4:15 estábamos ya subiendo para hacer una ruta andando por el parque. Se llaman "Morning Walk" duran 4 horas y se recorren unos 6 kilómetros. Al inicio se llega en todoterreno descapotable. De camino se escuchan los leones y vemos una leona que termina tumbándose tras un matorral. Llegamos al punto de inicio y nos explican cómo funciona la cosa. Se anda en fila india, no se puede hablar, hay que llevar prendas de color neutro y si alguien ve algo se hace un silbido y paramos todos. Los guardas con las escopetas van delante y en caso de peligro dicen que nunca hay que correr. Habría que hacer un grupo con los guardas por delante. El peligro real son los elefantes y los hipopótamos, parece ser que si te topas con ellos y los pillas de sorpresa se pueden mosquear.

La ruta ha estado chula, realmente los animales al olernos salen cortando. Lo chulo es el ambiente, el paisaje africano con los sonidos de leones. Los guardas cada tanto paran para explicarnos las huellas que se ven, las cacas de animales y la flora. Paramos para almorzar al lado del río con hipopótamos dentro y volvemos para el coche. Recomendable la ruta.
A las 8 llegamos al campamento de nuevo. El sol cae ya a la envidia. Del campamento Lower Sabie vamos al campamento Satara. Por el camino pasamos por un mirador (Nkumbe viewpoint) en el que se ve toda la explanada del Kruger y un cartel indica que puedes bajar del coche bajo tu responsabilidad. Paramos en una zona de descanso (Tshokwane Picnic Spot) donde al sacar un par de plátanos un mono prácticamente se ha tirado encima nuestra consiguiendo llevarse la cascara, está toda la zona de picnic llena de monos por lo que hay que andarse con ojo.


De la zona de picnic al campamento Satara habremos tardados unas dos horas por camino de tierra intentando ver animales. Fuera hace un calor increíble, 40 grados y me parece poco. Ayer al estar nublado la temperatura era ideal pero hoy cae fuego. Los animales se refugian en cualquier sombra. Paramos en otro picnic (Nhlanguleni Picnic Site) con unas vistas a un lago con un poco de agua. Al fondo había una arboleda donde había apretujados en la sombra como 30 elefantes y en el medio del charco otros tantos elefantes tirándose agua por encima mientras se abanican con las orejas junto a un grupito de cebras. Del calor que hace no se puede estar al sol. Siguiendo la ruta nos encontramos 4 leones a la sombra de un matorral. Nos hemos quedado media hora viéndolos y los pobres aparte de mover la cola y recolocarse en la sombra no podían hacer más.

Después hemos pasado por un Baobab gigante que, según leo, es el baobab más al sur. Lo que no se es a que sur se refiere, áfrica, Sudáfrica o el Kruger. El baobab es enorme. Ya en el campamento apenas hemos tenido tiempo para comernos una pizza en el bar y prepararnos para el Sunset drive. Satara de momento es el campamento más grande con diferencia.


El Sunset drive ha tenido un encuentro muy documental de la dos. La zona de Satara es en la que más densidad de leones hay. Hemos llegado a un lago con un hipopótamo en el medio y los restos de un animal en la orilla. A unos 20 metros del animal un león macho con el hocico lleno de sangre, De lo inflado que iba no podía ni respirar. Algo más lejos tres leonas. Hemos estado un rato grande ahí. Lo suficiente para ver como un chacal y una hiena se acercaban poco a poco al cadáver con la esperanza de pillar algo. El chacal no se ha decidido pero la hiena ha conseguido acercarse y llevarse medio hueso de la pata. Al rato ha vuelto a por más, ahí ha sido cuando se ha levantado el león y a la hiena le han faltado patas para irse corriendo mientras miraba para atrás. Al león le faltaba arrastrar la barriga, hasta babeaba el pobre.


A la vuelta al campamento, ya de noche lo más reseñable ha sido una civeta. Yo ni sabía que existía ese animal, al principio nos creíamos que era un leopardo pero no.

Fin del día, aquí despertándonos a las 3:30 o te acuestas antes de las 22 o al día siguiente estas roto.