Nos hemos levantado empapados de sudor. Vaya bochorno durante la noche.
Unos plátanos para desayunar y a las 4:15 estábamos en el camión que nos lleva al Morning walking de hoy. Hoy parece que está nublado y la temperatura es más agradable. Comenzamos la ruta y al poco bajamos al cauce de un rio y nos topamos con un par de elefantes, estos al vernos en lo alto comienzan a mover la cola y deciden irse cauce arriba. Una vez visto que se han ido bajamos. Hay un pequeño charco y ahí estaban bebiendo. A los elefantes les gusta el agua limpia por lo que hacen con las patas agujeros profundos por donde se filtra el agua limpia. La zona estaba llena de huellas de rinocerontes, cebras, y hienas. Cruzamos el cauce y subimos a la explanada. Al rato de andar nos encontramos con dos jirafas. Verlas a pie causa otra impresión. Estamos un rato observándolas y seguimos la ruta. Entre arbustos vemos a lo lejos unos elefantes, andamos hacia ellos y subimos a una colina desde donde se pueden ver con relativa seguridad. Muchos de los ataques de animales en el Kruger son en los Morning walking así que cuando te dicen silencio ahí no habla ni perri. Los elefantes se acercan mientras van arrancando ramas de todos los matorrales por los que pasan. Tras un buen rato viéndolos en silencio bajamos de la colina para continuar hacia otra en la que nos dan un pequeño almuerzo. Después del almuerzo volvemos al jeep, pasando por un árbol con un esqueleto de impala en lo alto, restos de la caza de un leopardo.


Ya en el campamento aprovechamos para comprar algo de comida y agua y cogemos el coche para hacer una ruta. En Satara hay una carretera que le dicen la carretera de los leones, la S100. Empezamos la ruta por ahí y no hemos visto ni uno, confiaremos en el Sunset drive... Aun así la carretera da mucho juego. Va al lado de un rio que tiene algo de agua. Gracias a eso nos hemos encontrado con una barbaridad de búfalos metidos dentro del rio y descansando alrededor. En esta zona es donde más rapaces hemos visto, al menos 4 especies diferentes y varias carracas de pecho lila que son el ave nacional de Botsuana. Cebras, jirafas y elefantes ya ni te paras, salvo que estén haciendo algo curioso son tan comunes que la ilusión del primer día se pierde.



Después de la S100 estamos como tres horas sin ver nada más allá de impalas y animales frecuentes. Ya uno va buscando algo distinto, león, guepardo, leopardo, perros salvajes... Cuando durante tres horas nada más que ves impalas te desquicias.
Aquí como se supone que no se puede bajar del coche cuando te estás meando parece que te estés jugando la vida. Buscas un sitio despejado y bajas corriendo para hacer pis al lado de del coche. Realmente ya tiene que ser mala suerte que aparezca justo ahí un león o una serpiente pero como por poder ser... Así pasa que la primera vez que me he atrevido a bajar del coche desahogarme, mientras hacía pis ha salido un pájaro del arbusto de al lado que si poco me da un infarto. Me ha faltado tirarme al suelo.
El paisaje en esta parte del parque es muchísimo más árido. Cae el sol a plomo y no hay ni una gota de agua. Esto yo creo que se nota en que hay menos animales que por la zona de Lower Sabie. Subimos hasta el rio Olifants que tiene un puente con unas vistas increíbles y volvemos a Satara. La ruta en coche de hoy, salvo por la parte de la S100 ha sido bastante aburrida. También es verdad que cuando el sol está en el alto es difícil ver animales, esperamos que al atardecer la cosa cambie.

Llegamos al campamento con el tiempo justo para comer algo y prepararnos para el Sunset drive. A las 16:30 comenzamos la ruta. El conductor nos lleva directos a las S100 y esta vez sí que vemos los leones. Un macho junto a una hembra y tres leones jóvenes. Estamos media hora ahí mientras el conductor nos explica cosas intercaladas con algún chascarrillo. Después de los leones nos vamos metiendo por caminos reservados saltando de laguna en laguna. Lo más reseñables es el atardecer alucinante que se ve. Han empezado a formarse nubes con rayos a lo lejos junto con un sol que teñía todo de un tono violáceo dando una estampa total. Cuando vemos que ya empieza a llover empezamos a temer que se nos moje la tienda. Esta tarde con el palomo que caía no podíamos imaginar que cambiaría el tiempo de esta manera y como hacían 40 grados no pusimos la cubierta... Finalmente caen solo cuatro gotas y la tormenta se ve muy lejos.


Tras el atardecer pasamos una hora nocturna intentando buscar vida con los focos sin más éxito que un búho. Aquí cuando no se ve nada dicen "wrong moment, wrong time" y cuando si “right moment, right time" pues la ultima hora ha sido wrong moment total. Encima con un vientazo que conforme hemos llegado al campamento hemos salido corriendo a asegurar la tienda de campaña.
En la cena hemos intentado innovar y hemos pedido una cosa que se llama chicken "Moatwana" como acompañante de las hamburguesas. Cuando lo han servido nuestra cara ha sido un poema, no nos lo hemos podido comer pero porque no sabíamos ni cómo se come. No digo más, buscarlo en google porque hace falta un tutorial para comerse eso. Tras cenar y con un vientazo y un frio que no hubiéramos imaginado mientras poníamos la tienda damos por finalizado el día.