Llegamos a Lao Cai a las 5.30 AM tras pasar la noche en el tren. Allí tomamos un bus que nos lleva a Sapa (se pueden contratar en la misma estación de tren, hay mucha oferta de buses y alojamiento para Sapa). El bus de Lao Cai a Sapa tardó poco más de 1 hora.
Al llegar a Sapa hicimos una ruta a pie por los arrozales, pasando por los pueblos de Y linh ho, Lao Chai y Ta Van. Más que pueblos son unas pocas casas agrupadas aquí y allá. Lo bonito del recorrido es ver los arrozales y disfrutar del recorrido, que es bastante impresionante. Fueron unos 8-10 km que hicimos en algo menos de 3 horas (parando para tomar fotos, claro).
Por la tarde quisimos subir al monte Fansipan. La subida es cara, porque hay que coger primero un tren en el centro de Sapa que te lleva hasta el teleférico, y luego subir en el teleférico (uno de los más grandes del mundo) hasta la cima de Fansipan. Una vez allí, se puede coger otro teleférico por un poco más de dinero, que te sube arriba del todo. En total, nos costó 32€ la subida a Fansipan, pero merece totalmente la pena. Y eso que estaba nublado arriba y vimos poco.

Pero solo la subida en teleférico es IMPRESIONANTE, con unas vistas espectaculares sobre todo el valle. Es una verdadera experiencia que no os debéis perder. Arriba hay varios templos y cosas que visitar. En un día despejado debe ser una maravilla.
Por la noche cenamos en el restaurante Little Sapa, que os recomiendo muchísimo. Barato, con un personal muy encantador, y la comida exquisita. Recomiendo el pato con miel, buenísimo!