La noche ha sido muy fría. Nuestros sacos tienen temperatura de confort limite -5 grados, así que deduzco hemos rebasado el limite. La solución ha sido meter el plumas dentro del saco y dormir con el gorro de lana de alpaca que compré ayer a las artesanas del puesto de control por 25 soles. Todo tiene solución.
Al amanecer aparecen unos arrieros con sus caballos que vienen del otro lado del paso de Punta unión. Se ve que tienen la costumbre de desayunar en este punto. Juegan a tirar piedras a la pequeña lahuna que durante la noche se ha helado. A la que aparece el sol la temperatura se vuelve muy agradable y sobra la ropa de abrigo de las primeras horas. Iniciamos el ascensor al paso de 4.700 m por una senda muy marcada al principio que luego se intuye sin mas problema cuando se acerca al paso y transcurre por antiguas laderas glaciares limadas por el hielo.


Antes de llegar al paso se puede encontrar agua de una surgencia natural. Descartar la primera toma de agua en el camino de una escueta cascada pues viene de una laguna muy estancada.
Lo bueno del recorrido desde Vaqueria, pues el trek se puede hacer en ambas direcciones, es la llegada a Punta Unión. Hasta el ultimo paso no intuyes la grandeza del paisaje y la sorpresa vale la pena. Otra ventaja es que tienes menos desnivel positivo y que los transportes al finalizar el trek son mas frecuentes. Punta Unión merece una buena pausa.

Nosotros alargamos mas la jornada buscando una perspectiva de los glaciares que se intuyen en el valle perpendicular al paso. Seguimos la base de la cresta a la izquierda antes de iniciar el camino de bajada para encontrar un lugar donde contemplar el paisaje en absoluta quietud.

Como no teníamos prisa, girábamos constantemente la cabeza para tener nuevos ángulos sobre todo el conjunto que supone la quebrada de Santa Cruz.
Sobre las 16 h ya estábamos instalados en nuestro campamento de Taullipampa, a 4.184 m.
