Como ya se mencionó, esta plaza formaba parte de la antigua plaza inca. Es un poco más pequeña que su hermana mayor, la Plaza de Armas, pero es mucho más tranquila pese a que apenas las separan algunos edificios. Tiene un encanto especial.
En el centro hay unos jardines que rodean una fuente. A su alrededor importantes edificios y casonas coloniales.

Entramos en esta plaza a través de la peatonal calle Del Medio que la une a la Plaza de Armas. Del bullicio a la calma.
Estábamos casi enfrente del restaurante Kushka cuya comida nos encantó. Al igual que la atención de su personal. Otro día repetiríamos.
Está situado en la calle Espinar que comunica con la Plazoleta Espinar que se encuentra enfrente de la Basílica de la Merced a la que se une un convento y un colegio.
Siempre que pasamos junto a ella estaba cerrada, al igual que el convento anexo. Tan solo en una ocasión, por hora cercana a la celebración de una misa, le puede echar un vistazo rápido.


Pese a ser erigida en la primera mitad del siglo XVI ha tenido que ser reedificada en varias ocasiones por motivo de los terremotos, aunque sigue mostrando su claro carácter barroco.
Dicen que tiene buenos tapices cusqueños y una enorme y valiosa custodia que parece ser que se encuentra en el convento. Que no vimos nunca abierto.

La plazoleta Espinar tiene en el centro un monumento al comandante cusqueño Ladislao Espinar (héroe peruano en la guerra del Pacífico), y del mismo recibe su nombre.
En realidad la antigua mitad de la originaria plaza estaba ocupada por la actual plaza del Regocijo, la Plazoleta Espinar y el gran edificio que levantaron: La Casa de Moneda de Cusco.
El edificio de esta primera casa de moneda de Cusco fue demolido y en su lugar se construyó el Hotel de Turistas. Edificio que sigue aún en pie, aunque en desuso por ciertos litigios.
Tiene fachadas laterales a la calle Espinar y la plazoleta y la fachada principal que da a la calle Heladeros. Con bajos en arquerías blancas en las que hay instalados algunos comercios. Como el restaurante Kushka que ya he comentado.
El Hotel de Turistas fue el primer gran hotel de Cusco. Un hotel icónico en el que se albergaron grandes celebridades.


Al otro lado de la plaza del Recocijo, en su lado norte, se alza el imponente Palacio del Cabildo que casi ocupa todo el lateral de la plaza.
En la actualidad sigue perteneciendo a la municipalidad aunque también alberga el Museo de Arte Contemporáneo.

En el lado oeste de la plaza se extiende la calle Heladeros. En toda la manzana se alzan casonas coloniales muy vistosas. La Casa de Miota alberga un hotel y restaurante y en su fachada destacan unos balcones azulados que la hacen muy atractiva a la vista.


Junto a ella la casa denominada el Truco. Un hotel y un restaurante con este nombre.
En el restaurante estuvimos en dos ocasiones. Es uno de los restaurantes más antiguos de Cusco. Tiene una decoración con frescos y cuadros que recuerda a una pequeña iglesia. Le pregunté al camarero si el lugar había sido anteriormente una iglesia. Y dijo que desconocía que lo hubiera sido. Que él creía que era un antiguo casino, el primero de Cusco. En el que se jugaba un juego especial denominado “el truco”


Se come muy bien y suele tener actuaciones en vivo durante el tiempo de las comidas o cenas.
Este restaurante se encuentra en la planta baja. En la segunda planta está el afamado restaurante de Gastón Acurio, “La Chicha”.

En esta misma calle, haciendo esquina con la calle Garcilaso de la Vega, se alza la que fue vivienda de Garcilaso de la Vega y actual sede del Museo Histórico Regional de Cusco. Casa donde nació y vivió de pequeño Garcilaso de la Vega.

Casa colonial construida sobre muros incas que hermosea la esquina en la que se alza y toda la plaza del Regocijo.
Se organizan las habitaciones en dos pisos entorno a un patio central al cual se asoman.
En estas habitaciones es donde se exponen las piezas del Museo Histórico Regional. Se van pasando de una a otra directamente o a través de corredores.


Las salas del primer nivel contienen importantes muestras de la cultura pre inca e inca del valle del Cusco y que nos parecieron las más interesantes.
Otras salas del nivel superior presentan pinturas y otros bienes de la época colonial. Una de las salas está dedicada al mismo Garcilaso. Otras estaban cerradas.

La entrada de este museo se encuentra incluida en el boleto turístico de Cusco.
Todos estos edificios al encontrarse dentro de Casco Histórico de Cusco son Patrimonio de la Humanidad.