Viernes 16 de agosto de 2019
Hoy ya sin bicis, seguimos en nuestra ruta por el Loira. Vamos en tren hasta Angers. Son unos cuarenta minutos. Comemos unos bocatas que nos hemos preparado esta mañana.
Angers es mucho más grande que Saumur pero se puede visitar perfectamente a pie. Hoy dedicaremos la tarde al centro histórico siguiendo un itinerario marcado en un mapa que conseguimos de la oficina de turismo.
De camino de la estación de tren al hotel pasamos por delante del castillo. Distinto a los anteriores que hemos visitado, desde el exterior sólo se puede ver una imponente muralla con diecisiete torres de ladrillo de pizarra, construido por la misma familia que el de Saumur, los condes de Anjou, en el siglo IX. Por aquí pasaron, entre otros, Carlos VII antes de ser rey y Catalina de Medici.
Actualmente se puede visitar el interior (9€) en el que está el popular tapiz del apocalipsis. Nosotros nos contentamos con ver el exterior.
Muy cerca y en la cima de una gran escalinata que baja hasta el río está la catedral gótica Saint-Maurice.
Detrás de la catedral está la concurrida zona comercial. La espaciosa plaza del Grand Theatre contrasta con las estrechas calles peatonales repletas de tiendas y bares.
En una esquina se encuentra la interesante Maison d’Adam, de construcción medieval pero con seis pisos de altura, destacan las esculturas talladas en madera que decoran la fachada.
Al otro lado del río se encuentra el barrio La Doutre, donde las calles son adoquinadas y sinuosas, y las casas con vigas de madera se alinean unas al lado de otras. Destacan la calle Beaurepaire, la place du Tertre y la place de la Paix.
Ha llegado la hora de recoger a nuestro amigo Pedro de la estación de tren, que viene desde Holanda para compartir tres días con nosotros.
Cenamos unas deliciosas galettes y vamos al hotel. El Ibis Angers Centre Chateau es sencillo y económico pero espacioso y tranquilo. Volveremos a dormir aquí la noche del domingo.