no me quiero marchar de esta zona sin subir a visitar el viewpoint del que tanta gente habla que tiene unas vistas super bonitas. Y como en cuanto sale el sol este pega que flipas, asi que nos levantamos muy temprano, apenas ha acabado de Amanecer y nos ponemos rumbo hacia el otro lado de la playa, mientras pasamos por las playas que a estas horas estan totalmente desiertas

hacia la playa de las fiestas que es por dónde se encuentran los cientos de escaleras que hay que subir hasta llegar a la entrada al viewpoint. Y aunque es muy temprano y el sol apenas está asomando hace un calor ya de narices con una humedad de pelotas. Pero llegamos arriba cuando solamente hay 2 personas más. Aunque yo había leído que solamente había que pagar por llegar al segundo mirador esto no es así , ya que nada más llegar arriba antes de poder entrar tienes que pagar ya 30 THB por persona, 60 centímos.
El primer mirador que nos encontramos es este

Y subiendo un poquito más está el segundo mirador que tiene una vista muy bonita de las dos bahías

Hay un tercer mirador pero este ya está un poquito más lejos y por tiempo nosotros no llegamos hasta el. Volvimos sobre nuestros pasos para desayunar en el hotel antes de abandonarle. Así que una vez desayunados subimos de nuevo hacia la habitación a recoger las maletas y llamamos para que suban a recogernos con el carrito y bajar las maletas hasta la recepción. Preguntando en recepción para que nos lleven las maletas hacia el muelle nos dicen que en 10 minutos salen pero ya que pasados esos 10 minutos seguimos allí todavía volvemos a preguntar y ahora nos dicen que hasta las 10:30 no van hacia el muelle, así que cogemos nuestras maletas y andando nos vamos hasta Tonsai pier.
Preparando el viaje me tope con un hotel que solamente con la primera imagen me encapriche de él y como justamente estaba en esta isla decidí que al menos una noche pasaríamos en el. Estaba bastante alejado del muelle principal y en una playa que decían que era muy bonita y muy aislado de todo, de hecho solamente se podía llegar en barco. Así que cuando llegamos al muelle buscamos al personal del hotel ya que me habían mandado un mail diciéndome cómo iban vestidos para poder encontrarlos fácilmente. El Hotel, el phi phi Island Village Beach Resort. Así que una vez allí nos ponemos en contacto con ellos y les decimos que entramos hoy en el hotel. Para llegar al hotel puedes ir por tu cuenta contratando un Long Tail cosa que en el hotel del que salíamos, el u rip, me ofrecían llevarnos por 1000 THB, 30 €. Cosa que me pareció excesivo. Cuando hice la reserva con el hotel te mandan un montón de información sobre el hotel y cómo llegar a el. Así que cogiéndolo con ellos mismos el trayecto nos costaba 201 thb por persona que al cambio son 6 €. Caro, pero nada que ver con los 30 que nos pedían en el otro hotel. Si bien los horarios de estos transportes son muy cortos ya que el primero sale a las 11 luego había otro sobre la 13:30 y el último a las 15:30. Pero a pesar de que todavía quedaba para las 11 les pregunté si era posible marchar ya hacia el hotel y nos dijeron que en 5 minutos estaba el barco aquí y nos llevaban así que sobre las 10:15 entrábamos en el barco solo para nosotros dos y en unos 20 minutos podíamos ver la bonita playa de loh ba kao bay dónde se encontraba nuestro hotel en primera línea de playa.


Tras el riguroso checking y demás explicaciones sobre el funcionamiento del hotel en el que también nos dan un bono para tomar en el bar del hote,l dos refrescos, tes o cafés gratuitos. La entrada la habitación no se puede hacer hasta las 2 de la tarde así que nos guardan nuestro equipaje y nos vamos a visitar el hotel quedándonos con la boca abierta cada dos pasos. Es el típico hotel de Caribe o zonas similares lleno de palmeras con un montón de bares, restaurantes todo abierto y todo de cara al mar. Aunque es caro para esta zona es totalmente recomendable, de hecho nosotros estuvimos incluso mirando quedarnos otra noche más pero por el plan ya nos fue imposible. Tiene dos piscinas preciosas, los caminos son super bonitos y las vistas increíbles.



Decidimos hacernos propio una bonita cama huevo enfrente de la playa y con la piscina a nuestras espaldas. Como en la misma piscina nos dieron dos toallas, nos tumbamos allí con el mar delante de nuestras narices. Se estaba pero la mar de bien!

Y la piscina de detrás una piscina infinity con el agua un poco más fresquita pero muy agradable desde la que no te cansabas de mirar al horizonte


Además si quieres no te hace falta moverte para beber o incluso para comer ya que en la misma cama en la que nosotros estábamos el camarero nos acerco una carta de dónde pedimos unas bebidas y un picoteo que luego se sumo a la cuenta de la habitación. Los cócteles estaban muy buenos, la comida que pedimos que eran unos pinchos variados también estaban muy ricos pero con muy poca cantidad y algo caros. La bebida y los pinchitos nos costaron algo más de 700 THB que al cambio son 21 €.


Allí tan cómodamente pasamos la mañana hasta que a las 2 nos marchamos hacia la recepción para poder entrar a la habitación a la que nos llevaron en un cochecito, pero nosotros teníamos suerte de que estaba muy cerca de la recepción. La habitación era una doble superior y era un bungalow separado con el techo de palmera y por dentro inmensa con un baño súper grande y al lado un vestidor y con una cama king size también muy cómoda. Aquí también tenemos agua embotellada gratis y unos plátanos de cortesía.





Después de flipar un rato con la habitación dejamos todos los trastos allí y nos vamos de nuevo hacia la playa que allí nos está esperando nuestra cama huevo. Y ahora nos vamos de cabeza al mar. Si bien en toda la isla se nota mucho las mareas que tiene, en esta playa se nota un montonazo ya que cuando la pleamar está alta ,el agua se mete literalmente en la arena del hotel y sin embargo con la bajamar tienes que andar pero muy buen trozo para llegar al agua y aquí sí que son imprescindibles escarpines porque el suelo está lleno de piedras que mientras estás andando por zona sin agua se ven pero cuando ya empiezas a meter los pies en el agua puedes llevarte un mal corte. Pasamos un buen rato haciendo snorkel que en esta playa nos pareció también muy bonito. La pena era la marea tan fuerte que había que te hacía de estar haciendo fuerzas para no irte de golpe contra los corales.



Tras un rato haciendo snorkel nos dirigimos hacia la otra punta del hotel,pasando por sitios preciosos

donde se encontraba otra de las piscinas del mismo, inmensa, muy bonita, con un bar dentro de la piscina y también un tobogán que nos tuvo entretenidos un rato .Está piscina era también fabulosa y las vistas impresionantes









Volvimos andando hacia el hotel ahora más derechos que cuando salimos que dimos más vueltas que un tonto. teniamos que haber visto antes el mapa del hotel

y llegamos justamente al frente de la orilla donde el mar ahora con la pleamar alta golpeaba los diques de la playa. Ahora ya de noche con las pequeñas luces alumbrando íntimamente toda la orilla el hotel se veía súper bonito




Cómo preciosas también las mesas que habían montado en la orilla del mar para cenar.

Tras dar una vuelta y visitar el hotel con las pequeñas lucecitas que alumbraban la noche volvemos de nuevo a la habitación a descansar.