30/07
Dejamos atrás la cabaña, hoy toca hacer el trayecto dirección norte hasta los fiordos del este. Empezamos nuestra ruta y tomamos el desvío a la playa de Stokksness (Hay un restaurante y oficina donde paras con el coche y compras la entrada, la entrada a este espacio es de pago.

Stokksness
Hoy las nubes no acompañan pues están bajas y cubren las cimas de la montaña que venimos a ver, aun así el paisaje no defrauda, paramos en dos o tres sitios del recorrido, en el primero de ellos nos asomamos a unas rocas sobre le mar donde hay bastantes charranes árticos, no parece uq eles guste nuestra visita y nos pasan volando cerca en actitud amenazante, está claro qeu no nos quieren allí.

Después bajamos hasta la playa y damos un paseo por su arena negra.

Toca seguir camino, por la carretera divisamos un montón de cisnes en lo que parece una especie de laguna salada, hay miles, por la carretera se van sucediendo paisajes volcánicos al borde del mar según avanzamos hasta Djupivogur, un pueblecito marinero muy cuco, damos una vuelta por el puerto y nos decidimos a sacar algo de dinero en un cajero.

Seguimos nuestro camino dirección norte y nos topamos con Flögafoss, una cascada de 60 m de altura que no tenemos anotada, es una agradable sorpresa, tras el minipaseo y fotos de rigor seguimos adelante.
Cerca de la cascada dejamos la carretera principal y cambiamos a la carretera de grava que cruza una zona montañosa y "ataja" para volver a la N1. Vimos un par más de cascadas y nos metimos en una espesa niebla para atravesar, finalmente llegamos a la cabaña que sería nuestro siguiente alojamiento, la dueña es australiana y nos pareció muy atenta. Preparamos una barbacoa (cordero macerado a las finas hierbas) y comemos allí.

Seydisfjordur
Por la tarde nos acercamos a uno de los fiordos del este, elegimos Seydisfjordur, un pequeño pueblo muy colorido al fondo del fiordo con muchas casas de madera de colores llevadas hasta allí desde Noruega a finales del siglo XIX por los colonos que lo fundaron, antes de llegar hacemos varias paradas por el camino para ver los paisajes y cascadas que hay a lo largo de la carretera, entre ellas la más destacada es la cascada Gungufoss.

Dato curioso que aprendimos
Descubrimos un País Vacío. A pesar de estar visitando Islandia en uno de los momentos de mayor afluencia turística en muchas ocasiones condujimos por carreteras con paisajes espectaculares y casi sin coches, sobre todo en el norte. Los sitios con mayor afluencia son las lagunas glaciares y alguna cascada de las más famosas, pero en ningún momento sentimos presión turística!.
Fotos resumen del día
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