07/08
Amanece despejado y muy ventoso, hoy el aire va a ser bastante desagradable todo el día, aprovechamos nuestro último día para visitar el museo del pene (está justo enfrente de nuestro apartamento), tienen penes en formol de un montón de animales (ballenas por ejemolo) y sí también alguno humano, es pequeño y una visita simpática, lo que más nos llamó la atención fue que puedes donar tu pene a tu muerte, allí tienen los papeles para rellenar.

Luego vamos a comprar algún recuerdo y regalo (algunos imanes de nevera) y dar una vuelta por la ciudad, vemos el viajero del sol y nos acercamos al Harpa, curioso edificio de cristales en formas que cambian de color según se refleje la luz, es curioso, decidimos entrar en un espectáculo llamado Iceland in a cube, imágenes de Islandia proyectadas en las cuatro paredes y el techo de la estancia.

Llega la hora de comer y decidimos ir a probar el puesto de perritos calientes más famoso de Europa (Bill Clinton, en 2004 lo visitó y dijo que eran los mejores perritos que había probado). La verdad que está bastante buenos, el puesto se llama Bæjarins Beztu y está en la calle Tryggvagata cerca del Harpa.

Nuestro avión de vuelta sale a las 1:45 de la madrugada por lo que tenemos hoy todo el día disponible. Antes de ir a disfrutar de la Blue Lagoon visitamos algunos sitios de la península de Reikjanes: zona geotermal de Seltún y el manantial termal de Gunnuhver, en este último atravesamos por el humo maloliente que sale de la poza y acabamos empapados :roll:. Hoy volvemos a transitar por carreteras solitarias y con paisajes desérticos salpicados de lagos y tierras de diferentes colores.


Blue Lagoon
La Blue Lagoon es otro de los sitios que cuando preparas el viaje piensas si merece la pena. Es bastante cara y nos planeamos si no sería mejor visitar cualquiera de las piscinas municipales (hay una en la capital con toboganes) pero al final decidimos reservarla como punto final del viaje.
La laguna azul es una piscina gigantesca con un agua de color azul cielo con varias zonas, incluso una pequeña zona interior, a pesar de hacer viento estábamos muy bien en el agua, tomamos nuestra bebida incluida en el bar de la piscina y nos dimos los barros en la cara, es verdad que es un sitio muy turístico pero una vez en el agua no hay aglomeraciones y te relajas un montón.

Nos costó unos 40€ al cambio por persona la entrada más económica, incluye toalla, taquilla, bebida y entrada. Te ponen una pulsera con la que abres y cierras la taquilla y puedes adquirir bebidas o tratamientos dentro (pagas a la salida en caso de consumir). En mi opinión lo tienen bastante bien organizado a pesar del alto volumen de ocupación.
Como en todas las piscinas de Islandia es obligatoria la ducha desnudo con jabón antes del acceso, es el unico momento un poco caótico ya que entramos mucha gente a la vez y lo primero es dejar los zapatos en la entrada (hay unas estanterías para ello), luego tienes que buscar una taquilla libre, ducharte y cambiarte, pero a partir de ahí todo mejora, dentro de la piscina, como es tan grande, no tienes sensación de aglomeración, evidentemente hay gente pero no es agobiante, al revés.
A nosotros, personalmente nos gustó la experiencia, es el colofón perfecto para el viaje (aunque insisto que es algo muy turístico por lo que ya va en gustos).
Con un muy buen sabor de boca por el viaje realizado llega el momento de emprender el camino al aeropuerto (está a 25 minutos de la Blue Lagoon) y dar por finalizada la experiencia de 15 días por estas tierras de hielo y fuego. La verdad que se nos ha hecho corto y nos vamos con ganas de más, quien sabe si algún día repetiremos.
Cuando alguien me pregunta si merece la pena visitar Islandia en verano mi respuesta es: "sí, sin duda", pero siempre y cuando disfrutes de los espectáculos naturales y no te importe las posibles incomodidades del clima, es un viaje al invierno que nosotros conocemos.
Dato curioso que aprendimos
No se usa un nombre de familia, los hermanos de diferente sexo tienen apellidos diferentes. El apellido indica el nombre del padre, el apellido de los hombres termina en -son, que significa hijo de ( si mi padre se llamara Pedro yo sería Salf Pedrosson ) y el de las mujeres acaba en en -dóttir, hija de ( mi hermana se llamaría Susana Pedrodottir). Son así de originales.
Fotos resumen del día
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