Cuando despertamos Hugo seguía sin saber donde estábamos exactamente, y es que si no te fijas en los carteles, dirías que estás en un área de caravanas sin más.
Al dejar el área ya vio un par de indicaciones y sus ojos empezaron a abrirse de par en par. Aparcamos casi en la puerta y al bajarse solo dijo: EL MEJOR DÍA DE MI VIDA.
Aún faltaban 20 minutos para que abriese PLAYMOBIL FUN PARK y la cola ya era considerable.
Los tickets los sacamos en su web unos días antes, no se pueden sacar en taquilla, hay que tenerlo en cuenta.
Al ser lunes pensamos que habría poca gente, pero nos equivocamos, y de qué manera. Menos mal que entramos pronto y pudimos recorrer y subir a casi todo.
Lo primero que leeréis en google cuando busquéis Playmobil Fun Park es que no es un parque de atracciones, exacto. Es un parque por y para jugar, allí se va a eso, a jugar.
¿Edades? pues yo diría que hasta 9-10 años, pueden divertirse más mayores? pues claro! pero gran parte de las recreaciones de playmobil son para niños más pequeños y que disfruten peinando crines de caballo de mentira, subiendo a tractores y vehículos propios de estos muñecos, ...Mi hijo, a sus casi 9 años, salió maravillado, y eso que él no pudo subir en muchas de las atracciones debido a su miopatía (rocódromo, cuerdas de escalada, bicis..). En otras, el adulto debe acompañar al menor, así que al final el disfrute es para toda la familia.
Debo decir que con la normativa covid el parque es diferente a otros años. No es que yo lo haya visitado anteriormente y pueda comparar, pero sí encontramos en el protocolo covid los cambios.
Por ejemplo, y el más significativo es que toda la zona interior, la llamada Hob Center y la escalada cubierta están cerrados. A simple vista parece insignificante, pero en el Hob Center hay un castillo medieval, otro de princesas, entre otros atractivos, y estaba lleno de playmobils para jugar el tiempo que quisieran, y si además te pilla un rato de lluvia era el refugio perfecto.
El acceso al barco pirata está limitado por aforo, con lo cual se formaban grandes colas. Consejo importante: es el primer sitio a visitar, nosotros así lo hicimos y triunfamos.
La búsqueda de tesoros que se pueden llevar a casa antes estaban en la vieja mina y en la zona de sirenas. Ahora se sigue manteniendo la de la vieja mina pero la segunda ha sido sustuida por la zona de los piratas. Otro consejo:priorizad esta zona en vuestra lista. Fuimos después de entrar en el barco, y Hugo reclutó todo tipo de monedas, piedras preciosas, otras de oro... volvimos a media mañana y alucinamos porque no quedaba absolutamente nada, ya podías estar horas con el tamiz que no encontrabas ni una sola monedita.
Y otro cambio importante, solo hay playmobils para jugar en la zona de agua, y por aquello de que están continuamente mojados, y supuestamente es más difícil que el virus perdure. Así que también fue una zona masificada, porque también está el aforo limitado y porque jugar con todo tipo de barcos, lanchas, y muñecos en el agua es muy atractivo. Aquí nos tocó esperar la cola, no pudimos acertar en todo...
Dicho esto, a pesar de ser lunes, a mediodía el parque estaba masificado; pocas o ninguna mascarilla y colas muy importantes para acceder a los principales atractivos: dinosaurios, barco, bicis de policía...que sumados a la distancia de seguridad convertían las colas en kilométricas. Es cierto que era un veintitantos de julio, temporada alta.
Aún así, puedo decir que disfrutamos, y el objetivo que era sorprender a Hugo y que pasase un día inolvidable lo conseguimos.
Os dejo algunas fotos:
En los baños hay secadoras, por si perdéis el equilibrio en las barcas o se pasan con el agua en la zona de sirenas. A nosotros nos hizo un calor infernal, pero si os toca fresquito seguro que se agradecen.
La zona de restauración también fue objeto de disfrute: pagas fianza por cada utensilio de comidad (plato, vaso, bowl) y luego decides lo que te quedas y lo que devuelves y en función de eso recuperas más o menos dinero. Nosotros nos quedamos con el vaso y el bowl, el plato estaba muy rayado.
Con el menú infantil te regalan un sobre sorpresa con un playmobil, los menús son baratos tanto los infantiles como los de los adultos y la calidad es bastante buena para ser un parque temático.
Avispas: hay cientos, pero es cierto que deben estar acostumbradas a la gente porque aparentemente solo asustan al verlas revolotear.
Ni que decir tiene que la parada en la tienda, al salir, es obligatoria, los precios son bastante buenos y tienes desde pequeños detalles a las grandes cajas que todos conocemos.
Hicimos algunas compras y nos fuimos a NUREMBERG, la ciudad con múltiples opciones para cualquier viajero, y es que su historia comienza en el siglo XI y continúa hasta los tiempos de la Alemania nazi.
En esta ocasión encontramos un chollazo en el Nh Collection Nürnberg, que por 70 euros nos ofrecía sus 4 estrellas superior con una habitación triple inmensa, parking y a escasos 10 minutos a pie de su Altstdt. Todo un acierto, por no hablar del desayuno...exquisito, todo individualizado y herméticamente cerrado como medida anti covid.
Nos damos una ducha después del día tan caluroso que habíamos pasado en el parque Playmobil y nos vamos a patear Nuremberg.
Como os decía su historia se remonta cerca del siglo XI y es que durante varios siglos custodió las joyas del Sacro Imperio Romano, y quizá por esa importancia Hitler decidió muchos años después que haría de ella una de las ciudades más importantes de su Reich.
Por eso construyeron allí una especie de réplica del Colisseo romano en el que celebrar sus congresos del Partido Nazi. Y por eso también, poco más tarde, Núremberg fue destrozada por los bombardeos del bando Aliado.
Quedó reducida a nada. El 90% de la ciudad quedó derruida y alrededor de 100 mil personas se quedaron sin hogar. Sin embargo, al terminar la guerra fue allí donde se celebró el juicio contra algunos de los líderes nazis.
Y a partir de entonces, comenzó la reconstrucción de la ciudad. Y es que es tan fidedigna que es casi imposible distinguirla hoy en día, de hecho, muchas de las piedras de sus murallas son negras porque las reutilizaron tras los incendios provocados por los bombardeos.
5km de muralla y de foso nos daban la bienvenida al Atlstadt. Lo primero que encontramos fue la Puerta del Rey, Kögnistor, que da paso al Patio de los Artesanos (Handwerkerhof), y supimos al instante que Nuremberg nos iba a ganar el corazón. Una maravilla de barrio con calles estrechas, casas de entramado, pequeños comercios y románticos restaurantes hicieron el resto.
Continuamos por la Kögnigstrasse hasta llegar al río Pegnitz, que divide la ciudad en dos. Y llegamos hasta la Plaza del Mercado, la Hauptmarkt. Compramos unos helados en una de sus muchas heladerías y continuamos caminando y deleitándonos con la ciudad medieval. Cada día se instala en esta plaza un mercado de frutas, flores y especias, pero cuando llegamos nosotros ya estaban cerrando. También había instalada una feria que también empezaban a desmontar.
A continuación os pongo una foto de la Fuente Hermosa, que posee en su verja dos anillos. La leyenda dice que si se gira el “anillo” dorado mientras se pide un deseo, este se cumplirá. El otro anillo, el negro, da buena suerte a las mujeres con niños.
El último rato de la tarde lo dedicaríamos a visitar el Castillo y del barrio de San Sebaldo, que tiene unas casas preciosas y es punto de encuentro de la gente joven de la zona. También allí se ubica la casa de Durero, cerrada a esas horas, pero de la que dicen que merecen mucho la pena sus visitas guiadas, incluso con niños.
El Kaiserburg domina la ciudad de Nuremberg, pero a finales de Julio lo encontramos cerrado por obras, así que no se podía visitar.
Deshicimos el camino agotados después de un día tan intenso y nos retiramos a descansar, mñana continuaríamos descubriendo Nuremberg...




















