Hacemos el camino de vuelta desde Gavarnie, pasando de nuevo por Luz Saint-Sauveur, que nos hubiera gustado visitar, pero preferimos no cargar demasiado la agenda y lo dejamos para mejor ocasión.
Luz Saint-Sauveur, es una población interesante, pintoresca, con algunos edificios históricos, y situada en un lugar muy atractivo. www.pirineos-vacaciones.com/
La estación de invierno de Luz-Ardiden esta a unos 10 km., con excelentes vistas. www.altimetrias.net/
Llegamos a Lourdes sobre las tres de la tarde. En contra de nuestra costumbre no aparcamos a la entrada de la ciudad, sino que nos dejamos llevar por el tráfico y fuimos a parar justo al lado del santuario. “Milagrosamente” encontramos un aparcamiento de zona de azul.
Lourdes es un destino muy conocido, así que obviamos extendernos en el relato de los lugares. Sin embargo, quizás puedan resultar útiles algunas consideraciones personales a quienes aun no la han visitado y sobre todo a aquellos que tienen reparos en hacerlo. www.lourdes-infotourisme.com/
Es una pequeña ciudad de unos 15.000 habitantes y en continuo crecimiento. Esta situada al final de un antiguo valle glaciar al borde de los Altos Pirineos y por tanto en lugar rodeado de parajes y monumentos naturales de excepción. Al igual que Argeles, puede servir de excelente base para recorrer los Pirineos centrales. Tiene a su favor que posee mejores y más directas comunicaciones por carretera, una excepcional capacidad hotelera y mayores servicios, turísticos, de ocio y otros. En su contra, que los precios de hoteles y servicios son mas altos que en Argeles. Además, si se busca tranquilidad y comodidad, Lourdes es muy concurrida, a veces colapsada por el trafico, con dificultadas de aparcamiento, etc.
La arquitectura urbana de la ciudad es pobre y poco interesante en general, sin embargo, el conjunto de las riberas del río Pau, la Basílica, la gran explanada y el peñón, con un esplendido Castillo, en medio de la población, es de un gran atractivo visual, merecedor de por si solo, de una detenida visita.
Luz Saint-Sauveur, es una población interesante, pintoresca, con algunos edificios históricos, y situada en un lugar muy atractivo. www.pirineos-vacaciones.com/
La estación de invierno de Luz-Ardiden esta a unos 10 km., con excelentes vistas. www.altimetrias.net/
Llegamos a Lourdes sobre las tres de la tarde. En contra de nuestra costumbre no aparcamos a la entrada de la ciudad, sino que nos dejamos llevar por el tráfico y fuimos a parar justo al lado del santuario. “Milagrosamente” encontramos un aparcamiento de zona de azul.
Lourdes es un destino muy conocido, así que obviamos extendernos en el relato de los lugares. Sin embargo, quizás puedan resultar útiles algunas consideraciones personales a quienes aun no la han visitado y sobre todo a aquellos que tienen reparos en hacerlo. www.lourdes-infotourisme.com/
Es una pequeña ciudad de unos 15.000 habitantes y en continuo crecimiento. Esta situada al final de un antiguo valle glaciar al borde de los Altos Pirineos y por tanto en lugar rodeado de parajes y monumentos naturales de excepción. Al igual que Argeles, puede servir de excelente base para recorrer los Pirineos centrales. Tiene a su favor que posee mejores y más directas comunicaciones por carretera, una excepcional capacidad hotelera y mayores servicios, turísticos, de ocio y otros. En su contra, que los precios de hoteles y servicios son mas altos que en Argeles. Además, si se busca tranquilidad y comodidad, Lourdes es muy concurrida, a veces colapsada por el trafico, con dificultadas de aparcamiento, etc.
La arquitectura urbana de la ciudad es pobre y poco interesante en general, sin embargo, el conjunto de las riberas del río Pau, la Basílica, la gran explanada y el peñón, con un esplendido Castillo, en medio de la población, es de un gran atractivo visual, merecedor de por si solo, de una detenida visita.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El Castillo del siglo XIV de gran interés histórico, residencia de los condes de Bigorre es visitable a pie o por ascensor. Cuenta con un interesante Museo Pirenaico y preciosas vistas del santuario y de toda la ciudad. También es recomendable la visita a la basílica subterránea de la explanada donde dicen que tienen cabida unas 20.000 personas. Es austera pero sorprendente por sus grandes dimensiones.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lourdes es también una ciudad “florida”, 3 flores, por sus cuidados y bellos jardines y rincones. En las afueras, por la entrada sur, justo en la rotonda, se puede acceder al Pico del Jer en un antiguo funicular. El pico tiene esplendidas vistas panorámicas, recorridos y grutas visitables. www.picdujer.fr/ . Al norte, a apenas 2 km., se encuentra el lago de Lourdes, de origen glaciar rodeado de una masa boscosa con paseos y entretenimientos. www.lourdes-infotourisme.com/
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lourdes es visitada anualmente por millones de personas de todo el mundo y con mucha frecuencia se celebran encuentros y eventos. La semana de nuestro viaje, Mayo 2007, se estaba llevando a cabo un Encuentro Internacional Militar. Por esta razón, nos encontramos con un extraordinario ambiente festivo y colorido en toda la ciudad. Aquella tarde se celebraba un desfile militar de las representaciones de quizás, unos 60 o 70 países de todo el mundo. Se trababa de un homenaje y reconocimiento a los heridos y mutilados en las ultimas guerras. Muchísimo público y mucha vistosidad y alegría en los desfiles.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Las calles que bajaban del pueblo, los puentes y riberas del río estaban abarrotadas de gente. Las terrazas de los restaurantes y cafés repletos de visitantes de todos los colores y nacionalidades. Mucha gente en corrillos cantando y bailando con la música de las bandas. Desfiles de uniformados vestidos de gala, con estandartes, trompetas y tambores por todas las calles.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Un ambiente similar a una gran fiesta popular en cualquier ciudad española. Incluso, hasta las típicas tiendas de venta de santos, medallas y velas, parecían estar hoy, fuera de lugar, en aquella algarabía. En cuanto nos cansamos, nos escapamos de aquel barullo para Argeles. La Fragua nos había gustado mucho y aquella noche repetimos cena romántica con velitas.
Al día siguiente, domingo, regresábamos por la autopista, la Pyreneenne, hacia San Sebastián, donde íbamos a completar la semana de vacaciones, aunque ese es otro relato.
Estos cuatro días en Los Pirineos habían sido intensos y memorables. Habíamos cumplido nuestro objetivo de conocer los sitios más significativos del parque nacional francés, aunque desde luego, cada uno de los sitios que visitamos, hubieran merecido un día completo como mínimo. Por supuesto, quedaron fuera algunos lugares muy interesantes como el macizo de Neouville y sus lagos, el valle d’Azun y el Aubisque, así como los valles del norte, d’Osseau y Aspe, pero el calendario no daba mas y siempre hay que dejar algo para una próxima visita. También quedan pendientes las visitas a otras ciudades de la región como Pau y Tarbes.
Por el país vaco-francés solo habíamos hecho la travesía desde Pamplona a Oloron, por lo que lógicamente aun nos queda mucho por recorrer.
Habíamos tenido mucha suerte con el tiempo, había sido esplendido todos los días, y eso ayudo mucho a gozar y disfrutar del paisaje. Creemos que es muy importante la época del año que se elija para visitar estos lugares. A mediados de la primavera, o en el otoño después de las primeras nieves, seguramente los mejores momentos.
Espero que este relato te anime a cumplir tus sueños.
Al día siguiente, domingo, regresábamos por la autopista, la Pyreneenne, hacia San Sebastián, donde íbamos a completar la semana de vacaciones, aunque ese es otro relato.
Estos cuatro días en Los Pirineos habían sido intensos y memorables. Habíamos cumplido nuestro objetivo de conocer los sitios más significativos del parque nacional francés, aunque desde luego, cada uno de los sitios que visitamos, hubieran merecido un día completo como mínimo. Por supuesto, quedaron fuera algunos lugares muy interesantes como el macizo de Neouville y sus lagos, el valle d’Azun y el Aubisque, así como los valles del norte, d’Osseau y Aspe, pero el calendario no daba mas y siempre hay que dejar algo para una próxima visita. También quedan pendientes las visitas a otras ciudades de la región como Pau y Tarbes.
Por el país vaco-francés solo habíamos hecho la travesía desde Pamplona a Oloron, por lo que lógicamente aun nos queda mucho por recorrer.
Habíamos tenido mucha suerte con el tiempo, había sido esplendido todos los días, y eso ayudo mucho a gozar y disfrutar del paisaje. Creemos que es muy importante la época del año que se elija para visitar estos lugares. A mediados de la primavera, o en el otoño después de las primeras nieves, seguramente los mejores momentos.
Espero que este relato te anime a cumplir tus sueños.