Esa noche por fin pude descansar en condiciones y después de un buen desayuno por parte del dueño de la casa,marché hasta la estación, decidí coger un taxi y aprovechar que en Bulgaria son muy baratos y ahorrarme más de media hora de caminata.
Mi tren salía a las 11 y compré el billete por internet para no complicarme la vida en la estación...pero al final se complicó la cosa igual
Había escuchado opiniones no muy positivas sobre los trenes en Bulgaria, pero mi experiencia fue agradable, porsi acaso compré un billete en primera y compartí compatimento con una mujer y un hombre muy agradables, hasta estuvimos hablando durante todo el trayecto (para que luego digan de los búlgaros xD).
Desde la estación me di un paseo pasando por las ruinas del foro romano, hacía un día genial y las calles estaban muy animadas.
Casi sin darme cuenta llegué a mi alojamiento, en Plovidv dormí en el Atlas House Luxury Suites,ubicado en la ul. Knyaz Alexander I, en pleno centro de la parte nueva de la ciudad, el alojamiento me costó 23€ con desayuno, una ganga teniendo en cuenta lo bien que está el hotel, llegue un poco pronto pero fueron tan amables de dejarme entrar antes.
(Aquí sí tuve un baño en condiciones!).
Aprovechando que aún faltaba un ratito para la hora de comer me fui a dar un paseo por la zona antigua.
Hasta que llegué a la que creo que es la joya de la corona de Plovid, el Teatro Romano, y tengo que decir que aunque había visto fotos me impactó cuando lo vi en persona. Me gustó mucho y aproveché que no había casi gente para pasar un buen rato y disfrutarlo tranquilamente.
Se acercaba la hora de comer y después de tanto paseo ya tenía bastante hambre,había leido cosas buenas del Pavaj en la ul.Zlatarska en pleno barrio de Kapana, la zona más alternativa de la ciudad, había un poco de cola para comer allí,sobre todo si querías comer en la terraza, pero como a mi me era indiferente en seguida pude entrar a comer dentro.
Comí una especie de "albóndiga" de carne con una salsa típica que me estuvo buenísima.
Después de comer fui un ratito al hotel y a descansar y a hacer tiempo, había quedado con una chica de Plovdiv a través de un grupo de mujeres viajeras en facebook.
La chica resuló ser un encanto y además teníamos muchas cosas en común, pasamos la tarde paseando y tomando un café, al final fuimos a ver el atardecer a una de las colinas de la ciudad, yo quería ir a la de Nebet Tepe pero me recomendó otra y allá que fuimos(sorry,no recuerdo el nombre
Pasamos un rato muy agradable viendo como caía el sol y disfrutando de un Tikvenik de calabaza y nueces que había hecho su abuela,la verdad es que hay gente maravillosa por el mundo y la viajar te da la oportunidad de compartir este tipo de momentos increibles.
Para acabar este día tan largo cené en el restaurante del hotel, ya que me lo habían recomendado y no fallé al elegirlo,cené un plato de pato que estaba increible.















