Sábado 7 de agosto
Hoy haremos un free tour por el centro de la ciudad de la mano de The Walkings. Nos llevan por la zona donde ya estuvimos ayer, pero nos descubre detalles que nos pasaron por alto.
Destacamos un trozo de muralla romana que se encuentra en el interior del parking de debajo de la catedral.
Nos cuenta la historia de Agripina, la esposa del emperador Claudio y madre del emperador Nerón, que tuvo un papel muy importante en esta ciudad al ser gracias a ella que este asentamiento romano pasó a ser "colonia", es decir, a estar bajo las leyes de Roma, y de ahí el nombre de la ciudad.
Aprendemos sobre la anécdota de la gárgola en forma de trasero que se encuentra en el Ayuntamiento y sobre la rivalidad entre las dos principales empresas de agua de colonia, la original creada por un italiano de apellido Farina y la más internacional pero la imitación, la 4711.
Después del tour que dura un par de horas vamos a comer en una céntrica cervecería Brauhaus Früh am Dom, una institución centenaria que sirve gastronomía regional típica.
Se encuentra justo enfrente de una graciosa fuente que representa una popular leyenda de unos enanitos.
Ahora toca visitar el interior de la Catedral .
Si el exterior es espectacular, el interior no se queda atrás. Esbelta y luminosa gracias a las gigantescos vitrales coloridos, guarda celosamente las reliquias de los Reyes Magos, en un relicario de oro que preside el altar mayor.
Si igual que nosotros os preguntáis qué pintan en Alemania los Reyes Magos, pues quizás os saciará la curiosidad saber que fueron traídas aquí en el siglo XII por Federico Barbaroja, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, tras la victoria en una batalla contra la ciudad de Milán, donde habían sido custodiadas desde que en el siglo XIV el emperador romano Constantino las confió desde Constantinopla al obispo milanés de de aquél momento.
Y después seguimos caminando y nos encontramos con la puerta oeste de la muralla medieval, la Hahnentor, en una zona de callejuelas estrechas super comerciales y con un ambiente joven y moderno.
Y antes de cenar nos acercamos a la puerta norte, la igualmente robusta Eigelstein Torburg , y finalmente vamos a un beergarten escondido, el Weinhaus Vogel con ambiente local y precios populares.

Y con esto damos por visitada la ciudad de Colonia. No hemos entrado en ningún museo pero nos damos por satisfechos con lo que hemos descubierto de la ciudad, nos da la impresión que hemos visto lo esencial y más aún.
