El desayuno en el Ramsés Hilton, es abundante, pero las mesas están a 20cms de distancia. Empezamos a ver que el Covid allí no preocupaba mucho. No obstante en el avión hay que llevar mascarilla y en algunos interiores, como los museos que visitamos.
Como habíamos cogido un paquete a parte de las excursiones, nos entraba una pirámide pero no la de Keops, esa se pagaba a parte y eran 300 libras.

Por la zona de las Pirámides vagundean perros, si eres sensible a los animales, llevadles alguna cosita, son muy majos.
Por la zona acosan con pañuelos, pulseras, libros, camellos, etc y hasta piden propina por hacerte una foto con tu móvil, incluso los guardias se apuntan.
Tras la visita de las Pirámides y la Esfinge, nos llevaron a un local donde vendían papiros, sobre los 50€ los pequeños. Como curiosidad algunos papiros esconden una segunda imagen al cerrar la luz.
Tuvimos que presionar al guía para ir a comer porque pasaban de las 14:00 y teníamos que ir a Menfis y Sakkara. De la antigua capital de Menfis ya queda poco, lo más destacable una escultura gigante de Ramsés II. Finalmente visitamos la Pirámide escalonada de Zoser, la vista desde allí es impresionante se vislumbran de lejos las primeras pirámides, la mayoría colapsadas. La escalonada hace años no era visitable, amenazaba derrumbe, ahora esta reforzada y se aprecian testigos en algunas grietas, no hay que agacharse tanto como en las de Giza. El guía se portó y logró que nos abrieran una mastaba cercana, con pinturas coloreadas.

La vuelta al Hotel en el centro del Cairo fue dura, mucho atasco en ese caos circulatorio. Llegamos al hotel a las 19:00 y el avión a Aswan salía a las 22:15, salió con ligero retraso. Los aviones de EgyptAir son bastante nuevos, en este caso nos tocó un Boeing 737-800.Todos con pantalla de entretenimiento pocas películas en castellano.