A la llegada a Aswan nos esperaba un representante de la Agencia, sobre las 00:00 de la noche subimos al autocar y sorpresa en lugar de llevarnos al barco, nos alojaron en el Hotel Movenpick un cinco estrellas situado en la isla Elefantina. Un hotel con piscina, desayuno buffet variado.

Luego traslado al barco del crucero, en nuestro caso nos correspondió el MS Concerto, barco de lujo, dentro de sus estándares. Curiosamente disponía de bañera en la habitación, toallas para la piscina precintadas y limpias. Cabe resaltar que en todos los alojamientos del viaje ponían mascarillas precintadas y las iban reponiendo a diario.
Las comidas en el crucero son correctas pero a lo largo del viaje son algo reiterativas.

Recomendable tomar agua embotellada y cuidado con las ensaladas. El agua en el barco botellín de unos 500 ml. cobran unas 23 libras. Nosotros comprábamos en la calle, dos de litro y medio a 1€, eso sí en ocasiones debíamos regatear. Estábamos en una 2a.planta, pese a ello no notamos ruido de motores.

Ese mismo día nos llevaron a visitar el templo de Philae, dedicado a la diosa Isis, te trasladan en autocar y luego en barquito. Allí el calor ya era intenso, cercano a los 35 grados, en El Cairo las temperaturas son más templadas.

Por la tarde antes de la cena en el barco, callejeando por Aswan, en una calle paralela al paseo marítimo encontramos el Mercado local, donde regateamos a tope para conseguir unas prendas (chilabas) para la fiesta de la noche siguiente. En la tienda del barco habían chilabas a unos 15€.Pero allí sin regateo menos diversión ;).
Las puestas de sol en el Nilo, son impresionantes.
No nos acostamos excesivamente tarde porque al día siguiente teníamos que levantarnos a las 3:30 tocaba ir a Abu Simbel.