Nos toca carretera hacia Maramures, la media sigue siendo la habitual, y las obras una constante, viaje largo. inicialmente pensábamos alojarnos en Baia Mare, pero no encontramos nada que nos encajara y nos decidimos por una peninsuea en Sighetu Marmatiei, la elegida fue Casa Nely , y no pudimos elegir mejor, la casa está nueva y los propietarios no pueden ser mas encantadores, fue como llegar a casa de unos familiares que te reciben con todo cariño, cuando llegamos nos ofrecieron zumo de manzana hecho en casa y unos trozos de tarta, y lo mejor de todo 40€ noche con desayuno incluido, el desayuno merece mención aparte que os contaré en la etapa siguiente.
El pueblo, situado justo en la frontera con Ucrania, tiene muy poco atractivo, pero es una buena base para moverse por la zona, hay un monumento realmente curioso, en Rumania si preguntas donde está Sighetu Marmatiei dicen que está donde se cuelga el mapa del país en un clavo, pues bien, han hecho el monumento al clavo, jajajaja

La tarde la dedicamos a ver el Memorial de las victimas del comunismo y la resistencia, está ubicado en la antigua cárcel, una de las más duras del momento tanto por sus condiciones como por su situación geográfica, justo en la frontera con Ucrania, que en aquel momento era parte de la URSS, la mayor parte de las personas que estuvieron en ella eran disidentes políticos. El memorial está muy bien hecho, contando lo allí ocurrido, sin caer en aspectos truculentos, en la entrada nos facilitaron un folleto con toda la explicación. En el jardín hay dos monumentos conmemorativos, uno es un grupo escultórico y el otro un espacio circular en el que se recuerda a las personas que pasaron por esta cárcel.
Se que hay mucha gente que rechaza la visita este tipo de lugares, cosa que me parece perfectamente respetable, yo sin embargo creo que hay que conocerlos y ver lo que el ser humano es capaz de hacer a otro ser humano.