Un retraso en la documentación de los permisos y la llegada del policía que nos ha de acompañar en todo el viaje, nos obliga a permanecer en Cairo todo un día, lo que utilizamos aplicando uno de los planes B, que Egipto obliga a tener en cartera.
Visita a la Isla de Rodah o Rawdah – Rincones del Cairo

En realidad esta es una de las más grandes islas fluviales que el Nilo ha creado a su paso por la gran capital, pero aunque parezca una contradicción, es uno de los lugares más escondidos, no solo al turismo, al viajero, sino a los propios cairotas. Los puentes que la unen a ambos lados no ayudan pues fueron construidos como si de autopistas fueran y casi atraviesan la isla manteniendo una especie de anonimato.
Pero son sus secretos muchos, son sus tesoros incluso insospechados, aunque la mano restauradora del ministerio correspondiente, aún no ha llegado o lo hace con pereza. Aun así paga la pena dedicarle un día de nuestros viajes.
Elegida antaño por gobernantes, su situación creaba un aislamiento buscado, a la gran urbe. Aún más atrás en el tiempo permitió a sabios del antiguo Egipto crear un Nilometro que permitía calcular las crecidas del Nilo, y posteriormente a los árabes saber los impuestos a recaudar (precisamente este Nilometro fue construido al sur de la isla en un lugar donde los lodos, el sedimento del rio no pudiera inutilizarlo, todo calculado, magníficamente previsto).
Ya en tiempos posteriores al periodo helenístico, los romanos la fortificaron antes de crear la Babilonia del barrio de Fustat en el ahora llamado barrio viejo o copto, pero fueron los árabes quienes forjaron preciosos jardines, fueron ellos los que volcaron todo su arte en magníficos palacios y mezquitas. Fueron sus emires, sus pashas, sus visires mamelucos, sus reyes, los que nos han dejado su legado.
Las imágenes nos permiten hacer un recorrido por la Isla de Rodah que ellos llaman Jazirat ar-Rawda que quiere decir la isla del jardín, en ocasiones isla Mainal por su palacio, solo mide 3 km de longitud por 500 metros de ancho, realmente un paseo.

Visita del Nilómetro de Rawdah


Visita al palacio Monasterly en la isla de Rodah (Rawdah)


Visita al Museo Umm Kalthoum en la isla de Rodah


Visita completa al Palacio Al Mainal






Cuando el viajero pasea por las calles de Egipto, por sus ciudades, frecuentemente vera estatuas o plazas dedicadas a los Khedives, a los gobernantes del pais en el periodo post colonial, los nombre de Muhammad Ali, de sus hijos, de la ciudadela que lleva su nombre, de ciudades que llevan nombres como Ismailia o Port Said, nos llevan a curiosear en el querer saber más sobre esta dinastía de gobernantes, Egipto no es solo el periodo faraónico, Egiptos hay muchos. Una buena manera es visitar la:
Sala del trono del Palacio Al-Mainal

Probablemente la construcción de esta habitación fue un deseo del príncipe Muhammad Alí de hacer recordar a la familia alauita que él es el único que tiene derecho a reinar después de su padre khedive Tewfik y su hermano Abbás Hilmi el segundo.
La estructura de la sala del trono está diseñada según el estilo "quiosco" conocido en las orillas del Bósforo en Turquía y consta de dos plantas.
Fijémonos en la sala del trono: incluye pinturas de paisajes naturales en Egipto y los gobernantes de la familia de Muhammad Alí del artista "Hedayet"
Dinastía de Muhammad Alí Paixá (considerado el fundador del Egipto moderno). Su denominación estricta es dinastía alauita, pero no suele utilizarse para evitar confusiones con la todavía vigente dinastía alauita de Marruecos, con la que no tiene ninguna relación. Como la mayoría de sus componentes, aunque Valís, llevaron el título de Khedive, también se la conoce como «dinastía khedivita».






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