Hoy de nuevo nos traen el desayuno a la habitación a las 7:30. Hemos decidido repetir las “Sweet french toast” que nos encantaron y probar el “Tropical bircher muesli”. Realmente los desayunos son enormes pero están tan ricos que nos los acabamos terminando.
A las 8:30 nos espera Triana y salimos rumbo al norte, donde nos espera una nueva ruta.
Comenzamos por el templo de Pura Kehen (adulto 50000 IDR y niño 30000 IDR), un templo que destaca por su gran escalera en la entrada y por los detalles de sus esculturas de piedra. El templo Kehen está dedicado al dios del fuego y en su interior se celebran muchas ceremonias de ofrendas. De hecho, en el momento de nuestra visita están celebrando una ceremonia acompañada de cantos que podemos ver desde la entrada.
De allí nos dirigimos al pueblo aborigen de Penglipuran. Es muy interesante ver cómo viven en el pueblo así como entrar a algunas de las casas y ver sus templos familiares.
Continuamos nuestra ruta subiendo a una zona desde la que se divisa el volcán Batur, uno de los montes más populares de Bali, por su paisaje volcánico, pero también por el lago más grande de la isla, con el mismo nombre, que se encuentra a sus faldas. Los dos pertenecen a la meseta llamada Kintamani, en la regencia de Bangli. El volcán tiene 1.717 metros de altura.
El lago Batur se formó en la erupción del volcán hace más de 29.000 años y tiene una superficie de 16 kilómetros cuadrados. Es una visita obligatoria por sus paisajes, cuando se visita el norte de la isla y realmente merecen la pena las vistas desde allí en un día tan soleado.
Cerca de allí se encuentran los arrozales de Tegallalang que siendo muy diferentes a los de Jatiluwih, nos resultan preciosos. Aquí existe la opción de montarse en un columpio sobre los arrozales y mi hija se emociona al ver la opción. La experiencia de columpiarse sobre los campos de arroz es sin duda emocionante (200000 IDR).
Continuamos paseando por el camino de los arrozales desde arriba y vemos que se da la opción de bajar y hacer una ruta por los senderos habilitados. Sin embargo no lo hacemos pues nos quedan varias visitas en el día de hoy.
Es mediodía y Triana nos pregunta si queremos comer o tenemos fuerzas para visitar Pura Gunung Kawi, conocido como el templo de los reyes, pues para llegar hay que bajar bastantes escalones y volver a subirlos. Decidimos hacer esta visita antes de comer (adulto 50000 IDR y niño 25000 IDR) Este templo es un tanto peculiar y muy distinto de otros templos. Destaca por sus candi, que son construcciones de una altura de hasta ocho metros, talladas en la roca, que representan las tumbas dedicadas al rey Udayana y a su familia real en sentido espiritual. Aunque realmente no sea un templo, se considera un lugar de culto para la gente local.
Tras la visita hacemos una parada para comer junto al templo de Tirta Empul que visitaremos después. El sitio donde comemos es encantador, con sus casitas de mesas bajas sobre el agua. Además comemos muy bien:
- Tirta Empul: tasting plate, que incluye spring rolls, satay de pollo y ensalada. 4,5 €.
Tras la estupenda comida en la mesita baja que tanto nos gusta, nos dirigimos al templo de Tirta Empul (adulto 50000 IDR y niño 25000 IDR). Se trata de uno de los templos más sagrados de Bali que está construido sobre un manantial de aguas sagradas que tiene propiedades curativas para los que hacen ofrendas y se bañan en su piscina. Cuenta la leyenda que este manantial fue creado por el dios Indra como antídoto para el agua que envenenó un rey maligno. Los balineses acuden a este templo al menos una vez al año para realizar sus rituales de purificación.
Se puede vivir esta experiencia de purificación, alquilando un sarong de color verde especial para el agua. Nos encanta la idea y decidimos hacerlo, observando antes el ritual de los locales. Este consiste en dejar ofrendas antes de meterse en la piscina y, una vez dentro, lavarse la cara y el pelo en cada uno de los chorros de las tres piscinas.
Triana nos explica cómo debemos hacerlo y nos indica que se pueden usar todos los chorros salvo los dos que son más alargados, que están reservados para los difuntos y sus familiares. Al creer en la reencarnación, cuando fallece un balinés se le echa agua de estos dos chorros para que el cuerpo se purifique antes de realizar las ceremonias que acompañan a la muerte y de esta manera alcanzar el estado de equilibrio que le permitirá reencarnar.
La experiencia de la purificación nos resulta emocionante y terminamos felices la jornada, una vez más, por haber pasado un día tan bonito.
Hoy llegamos antes al hotel y descansamos un poco antes de salir por Ubud. No tenemos claro dónde cenar y vamos buscando los diferentes restaurantes que tengo anotados en mi guía recomendados por los foreros. Menos mal que llevo varios nombres apuntados pues encontramos varios cerrados, como Three Monkeys, Lamak y Casa Luna. Imagino que como la isla acaba de abrir sus puertas al turismo, todavía no están abiertos. El resto nos pillan alejados así que decidimos repetir el Ibu Rai, que nos encantó la noche de nuestra llegada y así lo pillamos más tranquilas y ubicadas.
- Ibu Rai: calamares fritos con dos salsas riquísimas, satay variados, de carne y pescado, con verduras y delicioso kumpuk, zumo de grosella. 13€.