Día de vuelo interno... amanecemos temprano en busca de algo de desayuno y lo que se convierte en un paseo matutino sin rumbo ni expectativas se convierte en una agradable sorpresa.
Habíamos leído que había un parque en la ciudad donde a las 6 de la mañana los locales se ponían a hacer Tai Chi al amanecer, y nos parecía un buen plan como otro cualquiera de empaparnos de la rutina en la ciudad. Después de buscar por internet y no encontrar ningún detalle concreto sobre eso, nos damos por vencidas y salimos al encuentro de lo que surga.
Nos acercamos al parque que hay cerca nuestro, el parque del 23 de Septiembre, y nos encontramos una multitud de locales haciendo todo tipo de deportes: badminton, zumba, tai chi, footing... en pequeños grupos disperos por todo el parque. Algunos nos sonríen vergonzosos, otros nos ignoran y otros nos miran con algo de desconfianza, pero en general el ambiente es agradable.
Después de dar un par de vueltas nos metemos por las calles sin alejarnos mucho y nos encontramos en medio de un mercado: olores fuertes de buena mañana que nos revuelven un poco los estómagos: pescado y carne cruda, también algunos frutos y arroces. Acabamos comprándonos algo en un carrito que parece ser arroz pegajoso "sticky rice" con banana. Desayuno de campeones, mejor que una barrita energética. Con eso y un café seguimos dando vueltas sin rumbo durante un rato.

Nuestro vuelo sale a la 1 del mediodia así que vamos al hotel a hacer el checkout, cargar nuestras maletas y vamos al otro lado de la calle donde nos dejó el bus la primera tarde. Allí cogemos el mismo número hacia el aeropuerto, por el mismo precio: 20.000VND las dos con las maletas, que pagamos al subir. Les pedimos que nos avisen el la terminal de vuelos domesticos, y una chica nos avisa: es la primera parada del aeropuerto.
Allí facturamos y con un par de horas de margen damos vueltas y vueltas. Cuando al fin abren la puerta para empezar a embarcar, somos de las primeras. Y ¡menos mal! Al pasar el billete de mi hermana "pip". El chico la vuelve a pasar "pip". Error. Nos dicen que "algo pasa" con la maleta, que está retenida y que nos demos prisa en ir a los mostradores a ver qué ocurre para solucionarlo. Dos horas dando vueltas por el aeropuerto y ahora nos tenemos que echar a correr a lo Pekín Express por la terminal que, por suerte no es muy grande, pasando el control y yendo a los mostradores. Allí explicamos lo que nos ha pasado y nos señalan una puerta con un "ONLY STAFF" gigante, y a nadie parece importarle, así que entramos y vemos la maleta en el suelo, sin nadie alrededor. "Hello!?", gritamos, y aparece una chica diciéndonos que lleva 3 mecheros en la mochila, y que "carry with you". Mi hermana los saca corriendo, alucinando porque siempre ha facturado los mecheros y nunca le han dicho nada. Salimos corriendo de vuelta a la puerta de embarque, colándonos como podemos por el control y llegando de las últimas.
Pasamos un vuelo de vietjet bastante movidito, con turbulencias y preocupadas por la maleta... ¿llegará a Danang o la dejaran en Ho Chi?
Cuando aterrizamos tardamos segundos en plantarnos en frente del cinturón de maletas y poco tardan en salir las dos. ¡Qué alivio más tonto!
Salimos de la terminal y tenemos a un chico con nuestro nombre escrito. Hemos decidido contratar un tranfer con el hotel de Hoi An, que por 350.000 dongs nos recogían y nos llevaban al hotel. Estuvimos mirando pero no hay buses que te lleven del aeropuerto a Hoi An, y era muy confuso encontrar el que nos llevaba a Da Nang para coger después del de Hoi An. Además, tardábamos entre una y dos horas más que con el transfer, y ya habíamos perdido bastante tiempo por el vuelo. Queríamos llegar a Hoi An y poder disfrutar un poco de la ciudad antes de que anocheciera.
En aproximadamente una hora estamos en frente de nuestra maravillosa villa para los próximos dos días: Hoi An Grace River Villa, por la que hemos pagado 49€ por dos noches, con desayuno incluido. La chica de recepción habla buen inglés y es super agradable, nos facilitó cualquier duda. La habitación super limpia, el colchón comodísimo, la piscina estuvo vacía siempre y la disfrutamos muchísimo, y el desayuno exquisito, así que 100% recomendable! Está cruzando uno de los puentes que conectan con el centro, a penas 10 minutos andando que hacen que la zona también sea muy tranquila. Nos recibieron con un te fresquito de bienvenida y unas galletitas que, sin haber comido aún, nos sentaron de maravilla.
Descargamos, preguntamos por la excursión a Marble Mountain y My Son y nos vamos al centro a comprar con otras agencias. Al poco vemos que en todos los sitios tienen el mismo flyer con los mismos tours, así que lo acabamos contratando en el hotel para el dia siguiente por 950.000 dongs, que es un poco más caro de lo que teníamos pensado gastar pero es la única que va a esos dos sitios en un mismo día, y son los dos sitios que nos interesa ver así que pasamos por el aro.
En el centro hay mucha gente, sobre todo locales pero ya empezamos a ver más turistas occidentales que los que habíamos visto por el sur. Probamos algunos sticks de carne de algunos puestos y también unos mochis de mango riquísimos.

Después de un rato paseando volvemos al hotel a darnos un baño en la piscina junto con un par de cervezas, una ducha y cambio para volver a ver la ciudad pero esta vez de noche. ¡Y cómo cambia con todos esos farolillos encendidos!

Hay muchísima gente. Cruzamos el gran puente que conecta con la parte donde está el mercado nocturno, y disfrutamos del ambiente. Son aproximadamente las 9 y después de un rato paramos a cenar unos rollitos de primavera, fritos y frescos: podríamos alimentarnos de rollitos todo el viaje, están deliciosos. Estos nos salen un poco más caros, pero en general esta zona parece un pelín más cara: 30.000 cada cerveza, 55.000 cada ración de rollitos. No cenamos mucho porque hemos estado picoteando por la tarde, y con eso nos quedamos bien.
A las 10 empiezan a cerrar, las paradetas recogen, las luces se apagan. Son las 10:30 cuando solo quedan un par de bares más turísticos abiertos.
Volvemos hacia el hotel dando un agradable paseo, mañana nos recogen a las 7:30 y antes hay que desayunar.
Gastos del dia:
Desayuno 45.000VND
Bus al aeropuerto 20.000VND
Transfer Danang-Hoi An 350.000VND
Picoteo por las calles de Hoi An 110.000VND
Cervezas en el hotel 40.000VND
Cena 168.000VND
Total 733.000VND = 31€