Nos tomamos el tiempo justo para la ducha, algo de descanso express y en cuanto deja de llover aprovechamos para salir. Son a penas las 7 y algo de la mañana, y mientras rodeamos el lago respiramos la calma que nos rodea.
Vamos a Mua Cave, dispuestas a subir los 500 escalones que te premian con una de las mejores vistas panorámicas de la bahía terrestre de Ninh Binh. Para llegar, eso sí, tenemos unos 5 km de caminata. Los cargamos en google maps antes de salir, y después de atravesar algunas calles de Tam Coc, entramos por un sendero que nos brinda las primeras imágenes de la naturaleza del lugar.
Aparecemos en unos preciosos arrozales mojados por la lluvia que ha caído, con las primeras luces de la mañana y con el paisaje montañoso característico de la zona: piedra negra con vegetación verde brillante que se intercala. Alucinante.

Atravesamos los arrozales, encontrando a varios vietnamitas que siembran el arroz con mucha destreza y habilidad, y nos saludan brevemente cuando pasamos a su lado.
Llegamos a una calle más ancha de nuevo, y aunque google maps nos indica otra entrada más adelante, entramos por un lateral porque ya vemos todo señalizado y Mua Cave al fondo.
En esa calle que entra hay muchos puestos que venden el típico sombrero vietnamita, bebidas frescas y también trajes y vestidos, que había leído en algún lado se pueden alquilar para poder hacer la foto de rigor en lo alto de la montaña (hay que tener muchas ganas de colgar luego la foto en el comedor de casa, porque nosotras ya estamos sudando y aún no hemos empezado a subir escaleras).
Como en algún momento del viaje queremos comprarnos el sombrero, y como empieza ya el sol a apretar, decidimos aprovechar la ocasión. Los hemos ido viendo pero siempre en sitios "turísticos", como este, y al final no lo compramos... pero decidimos preguntar y salimos de ahí con dos sombreritos con dos chicas pintadas, que en nuestra imaginación también son hermanas (¿por qué no?). y como a mi me cuesta mucho empezar el día sin un café y ya llevo horas de retraso, nos paramos a recuperar un poco el aliento antes de subir a Mua mientras me sirven un café vietnamita.
Con las pilas cargadas nos acercamos a la entrada, previo pago de 100.000 dongs por cabeza, y nos disponemos a conquistar el pico de la montaña. Ya llegando arriba el camino se desvía en dos, a la izquierda es por donde se llega al gran dragón de piedra y a las famosas vistas, y por donde vamos primero. Al llegar al dragón comprobamos que la piedra irregular y afilada da un poco de vértigo, con la seguridad de dos cadenas que rodean al dragón y que te protegen tanto como las sábanas de la cama cuando escuchas ruidos de noche... En el pico escuchamos españoles, italianos y catalanes: ahí nos hemos ido todos a encontrar ajajja. Nos dan un par de conejos de por donde pisar, y con paciencia conseguimos subir.


Nos re-encontramos con los catalanes, una pareja muy maja con la que empezamos a compartir algunos consejos de viaje ya que ellos llevan ya un par de días por la zona y nos recomiendan coger las barquitas de Tam Coc o Trang An, nos hablan de la pagoda más grande del sudeste asiático, que está bastante lejos (Bai Dinh) y hay que llegar en moto o taxi, y de la ciudad de Hoa Lu, al norte. Nosotras aún no sabemos muy bien que haremos, nuestra idea es llegar a Trang An por la tarde y ver qué nos encontramos con las barcas y demás. Mañana tenemos aún que decidir, y también depende mucho de cómo se comporte el tiempo.
Volvemos al desvío y ahora vamos a la derecha, donde subimos a una pequeña pagodita que nos da vistas de los arrozales, también bonitas pero no tan impresionantes.
Bajamos la montaña y ahora seguimos el camino hacia Trang An, donde esperamos ya comer algo. Los gorros vietnamitas nos van de lujo, protegen del sol y ahora nos va muy bien ya que estamos bastante quemadas del día de la playa en Hoi An.
Atravesamos un pueblecito donde volvemos a ser un poco protagonistas: nos saludan y nos sonríen tímidamente. Seguimos atravesando montañas, naturaleza, arrozales... y después de otros 5km, más o menos, llegamos a una carretera grande. Hacia la derecha un Trang An y hacia la izquierda otro. En google maps nos marcaba a la derecha desde un principio, y pensamos ir ahí primero, comer algo y luego ir hacia la otra dirección.
Vamos, pues, hacia la derecha, y cruzamos una autopista grande. El paisaje que ahora nos rodea es muy diferente, y en cuanto empezamos a caminar por el borde de la carretera los coches, las motos e incluso las vans, nos pitan a cada rato. No entendemos si es por "seguridad" (aunque viendo como ellos conducen nos extrañaría mucho), por diversión o por curiosidad, pero después de decenas de pitidos nos está empezando a molestar. Eso unido al cansancio, la calor, y que no encontramos nada a nuestro alrededor, nos hace replantearnos la ruta.
Nos paramos frente a un lago con una pagoda a reflexionar nuestras opciones, y decidimos volver al pueblo que habíamos atravesado a comer, conseguir wifi y ver si en el otro Trang An estan las barcas, si hay algo más por ver, y si vale la pena ir hacia allí o mejor volver a Tam Coc (tenemos 10km de vuelta) y ir a las barcas de Tam Coc a acabar de una forma un poco más relajada la tarde.
De vuelta al pueblo y con la misma sintonía de los cláxon cada pocos segundos, encontramos un porche que nos parece tan bueno como otro cualquiera y nos sentamos a comer. Uff, que bien sienta sentarte frente a un ventilador con un plato gigante de noodles y una coca-cola fresquita para reponer azúcares. Quitando el café que me he tomado hace unas horas, no comemos nada desde que anoche a las 8 paró el bus y devoramos nuestro arroz con pollo!
Justo al lado tenemos una mesa con 4 vietnamitas, bastante perjudicados por el alcohol, uno de ellos no para de mirarnos con un descaro alucinante que nos incomoda un montón. Vaya suerte estamos teniendo hoy... La dueña del local, en cambio, nos sonríe cada vez que viene a traernos un plato o un vaso. A los pocos minutos de sentarnos, y como de la nada, empieza a caer un diluvio como el de esta madrugada. Nos ha venido de poco!
La mujer nos trae dos platos gigantescos de arroz frito con verduras para mi hermana y de noodles con verduras para mí, que pensamos que no nos acabaremos en mil años pero que acabamos dejando poco. Mientras vemos la lluvia caer y los hombres de al lado se van, nos invade el cansancio y nos relajamos.

Según internet, las barcas de Tran An si estaban en la otra dirección... Y estamos a una media hora de allí. Estamos cansadas, está lloviendo, y no sabemos si valen la pena... Así que decidimos esperar a que deje de llover tanto, y volver hacia Tam Coc, donde miraremos las barcas de allí.
La ciudad antigua de Hoa Lu no nos llama mucho la atención, he leído que hay que pagar entrada y que tampoco vale mucho la pena, sumado a que son 2h de camino o coger un taxi, lo descartamos. Miramos la opción de la pagoda de Bai Dinh, que ahí si tenemos que ir en Grab porque son 20km para llegar. Miramos en Grab y nos piden una barbaridad, unos 400.000 dongs para ir (y otros para volver, claro), más pagar el carro eléctrico que luego allí dentro te transporta porque es enorme por dentro, o eso nos han explicado los catalanes antes.
A mi me gustan las pagodas y si no fuera tan caro llegar no me importaría ir, pero a mi hermana no le van mucho las pagodas y al final preferimos darle más a la "naturaleza" del lugar que a los templos y sitios sagrados. Decidimos que investigaremos mejor el tema de las barcas de Trang An y volveremos mañana.
Deja de llover y aprovechamos para empezar el camino de regreso. Una hora y algo después, estamos llegando a la zona del lago donde nos asomamos a ver los precios de las barcas del lago de Tam Coc: 120.000 VND por persona, y te hacen pagar un alquiler de la barca que son 150.000 VND, es decir que nos sale a 390.000 VND. Es una hora y media de barca, aproximadamente, y nos parece una buena manera de pasar la tarde. Como la última salida es a las 5 de la tarde, y son las 3 y algo, decidimos ir al hotel a darnos una ducha y cambiarnos de ropa, y salir más tarde para intentar ver el atardecer desde la barca.
Cuando entramos al hotel... empieza a diluviar otra vez! Y esta vez no tiene pinta de querer parar en unos minutos... pasa casi 1 hora en la que descansamos y nos preparamos, pero sigue sin querer parar. Adiós al plan de las barcas. Lo entendemos como una señal de que tenemos que ir mañana a Trang An, y decidimos esperar a que deje de llover para ir a recorrer las calles de Tam Coc. A las 5 y algo deja de llover (justo cuando ya no salen las barcas), y salimos hacia las calles del centro, donde hay bastantes bares con música internacional, esperando al turista. Llegando a los límites de la parte central, encontramos un pequeño mercado donde nos compramos unos rollitos fritos por 10.000 la unidad, entramos a un mini markt y nos compramos un par de cervezas fresquitas, unas palomitas y unos snacks de cacahuete y decidimos volver con nuestra "cena" al hotel y aprovechar la piscina.
Al volver, vamos por el único camino que no hemos recorrido del hotel y resulta que da a una pequeña calle que comunica con una piscina... de otro hotel. Ups. Le preguntamos a la chica y nos confirma que comparten la piscina con el hotel de al lado, que es de su tío. Todo queda en familia. Nos ponemos nuestros bañadores, nos atamos nuestras toallas y con nuestras cervezas fresquitas un poco escondidas para no llamar mucho la atención, nos metemos en la piscina desierta. Es otro hotel parecido, con bungalows al rededor y con vistas a la montaña en vez de al lago. Es precioso. Empieza ya a anochecer y apenas podemos disfrutar de las vistas, pero nada más meternos en la piscina encienden las fuentes y las luces de la piscina! Vaya, nos sentimos unas reinas jajaj Con nuestra cervecita al borde de la piscina, y estando en Vietnam... nos sentimos afortunadas y disfrutamos de ese momento.

Se está tan a gusto que no queremos irnos a la habitación, y pedimos dos cervezas más en el hotel. Después de esas y estando ya un poco arrugadas, nos vamos a la habitación y cenamos. Los rollitos están buenísimos, y eso que los hemos comprado ya hace dos horas. Caemos rendidas en pocos minutos.
Gastos del día:
Café y Agua 30.000VND
Gorros vietnamitas 100.000VND
Entrada a Mua Cave 200.000VND
Comida 140.000VND
Cena (rollitos de primavera y snacks) 105.000VND
Cervezas en la piscina 40.000VND
Total = 615.000VND = 26€