Nos despertamos pronto para ir a desayunar los primeros e intentar coger la mesa más cercana al lugar donde ponen comida para que acudan las diferentes aves, tucanes, colibríes y demás y así poder verlas lo más cerca posible.


Después estuvimos jugando con dos pavos que estaban acostumbrados a las personas (Bella y Bestia).
Los rescataron de pequeños y ahora estaban por el hotel interactuando con todas las personas.

También vimos como por los alrededores habían unos roedores llamados Agutí.

Como con el alojamiento nos incluía un canopi y un columpio decidimos hacerlo después de desayunar.
Primero hicimos el canopy.

Después el columpio.

De ahí ya nos recogió el guía y nos fuimos a hacer la ruta de las cascadas.
Para llegar tenías que coger teleférico.

Nos dimos un baño en la cascada y regresamos.

Después de esto pusimos rumbo a Otavalo, donde llegamos sobre las 18:30.
Habíamos reservado un hotel llamado Villa Mimi.
El hotel era muy bonito. Tenía unas vistas al lago muy chulas y un jardín precioso.


Esa noche Otavalo era la fiesta indígena así que nos acercamos para verlo.