Amanecimos descansados y nos fuimos a desayunar. Luego, caminamos hasta la ciudad de Freudenstadt y la visitamos: su plaza mayor (la más grande de Alemania) y el mercado, la torre del Ayuntamiento (hay que pedir las llaves y subir algunos escalones, pero las vistas desde arriba son bonitas) y algunas tiendas...

Luego tomamos rumbo a pie hasta la estación de tren y desde allí siguiendo todas las indicaciones caminamos hasta nuestro siguiente hotel que se encontraba en Besenfeld-Seewald. Tras la caminata de unas 5 horas llegamos al alojamiento, nos dimos un baño y cenamos. La verdad es que el día nos cundió y pudimos conocer la capital de la Selva Negra del norte!
