Tras el rico desayuno iniciamos nuestra excursión de hoy. Inmediatamente nos adentramos en la naturaleza y bosques, luego llegamos a un pequeño lago oscuro y a la fuente que indica el nacimiento del río Enz.

Pasamos por bonitos verdes valles y pueblos con casas típicas de la región y para nuestra sorpresa nos encontramos con un lugar bien auténtico, donde comimos un rico salmón recién sacado del río y una jarra de cerveza bien fría! Seguimos nuestro camino hasta llegar a la bonita población de Enzklösterle, de tan sólo unos pocos miles de habitantes, pero con un par de iglesias, algunas tiendas, hoteles y un bello parque para pasear.

En nuestro nuevo alojamiento nos recibieron con los brazos abiertos y nos quedamos sorprendidos al saber que íbamos a pasar la noche en el primer hotel del baile de Alemania. Sí, los propietarios son ex-bailarines profesionales de los bailes de salón y han acondicionado el hotel con una pequeña pista donde dan clases y entrenan a distintas parejas y grupos que buscan pasar unos días en la naturaleza y mejorar su técnica. Nos ofrecieron usar su acogedora piscina para descansar nuestros cansados pies y más tarde nos hicieron una deliciosa cena y conversamos largo y tendido con los amables anfitriones. Un día muy agradable que bien seguro no olvidaremos...
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